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EL CAMINO DEL TIGRE |
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“Si Dios ayuda a la zorra, también me va a ayudar a mi”, reflexionó. Volvió a su casa, se encerró en ella y se quedó esperando que los cielos le proveyeran de alimento. Nada pasó. Cuando ya se estaba quedando demasiado débil para salir a trabajar se le apareció un ángel. -¿Por qué decidiste imitar a la zorra lisiada? –preguntó el ángel. ¡Levántate, toma tus herramientas y sigue el camino del tigre! |
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