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SOBREPESO Y OBESIDAD
por Dra. Pilar Martín

La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en los países desarrollados. Su aumento en las últimas décadas, unido a un culto excesivo al cuerpo han convertido al sobrepeso y la obesidad en un común motivo de preocupación. Nuestro peso corporal es la suma del peso de nuestros huesos, músculos, vísceras, líquidos y tejido adiposo. De forma natural, todos ellos sufren fluctuaciones en diversas etapas de la vida. Especialmente, variable es el agua que toma entre 60 y 65% de nuestro peso corporal.

Algunos adultos "privilegiados" logran mantener un peso corporal constante gracias a un complejo sistema de mecanismos nerviosos, hormonales y bioquímicos que establecen un equilibrio entre la cantidad de calorías ingeridas y las consumidas. Pero para el resto de los mortales las alteraciones en estos mecanismos ocasionan SOBREPESO y OBESIDAD.

La obesidad puede ser sintomática e idiopática. Las sintomáticas se subdividen en exógenas, por sobrealimentación o endógenas, por enfermedades metabólicas. Las idiopáticas están influidas por factores hereditarios, psicógenos o excesiva lipofilia de los tejidos, con tendencia a atesorar grasa.

La gran mayoría de obesidades suelen ser exógenas por ingesta excesiva unida a poco ejercicio corporal. Especialmente, un consumo excesivo de grasas e hidratos de carbono y pocas proteínas.

La obesidad suele iniciarse entre los 20 y 30 años debido a que:

  • Se ingiere más alimento.

  • Se requiere menos energía para las funciones básicas del organismo a medida que avanza la edad.

  • Se consume menos energía al realizar menor ejercicio físico.

En todas las sociedades y culturas la obesidad predomina más entre las mujeres que entre los hombres. En Europa, la obesidad oscila entre un 15% en mujeres y un 10% en varones. En USA es el doble, mientras que en Japón es menos frecuente. En algunos grupos étnicos, como los polinesios, es más frecuente, quizás por factores genéticos unidos a hábitos alimenticios.

Los cambios en el estilo de vida, el aumento en nuestra ingesta calórica, la disminución de la actividad física y el sedentarismo han incrementado la obesidad en los países occidentales.

Las repercusiones psicológicas de la obesidad son muy importantes, ya que la vivencia de nosotros mismos está muy unida a la imagen de nuestro cuerpo. Pero esta vivencia está influida por los cánones de belleza de cada época y cultura. La Venus de Willendorf, (prehistórica) relacionaba obesidad con feminidad y fertilidad, las pinturas de Rubens o las actrices de los años 50-60.

¿Qué ocurre cuando hacemos dieta?

A nivel psicológico aparecen unos cambios positivos como:

  • Aumento de nuestra autoestima.

  • Aceptación de la imagen corporal.

  • Incremento en el ámbito relacional.

Pero también puede comportar:

  • Irritabilidad.

  • Ansiedad.

  • Descenso del ánimo, cuando no conseguimos cumplirla.

Tratamiento

No existe un tratamiento único para los problemas de sobrepeso y obesidad. Cada persona es única en su metabolismo y, por tanto, su tratamiento debería ser siempre personalizado. Y siguiendo un control regular para conseguir el máximo equilibrio de todas los nutrientes que el organismo precisa.

De esta forma, un régimen de adelgazamiento se conforma de:

  • Disminución de las calorías con una dieta individualizada. El objetivo es lograr un cambio en los hábitos dietéticos. Los regímenes deben ser variados y atractivos, y respetar, dentro de lo posible, los gustos personales

  • Aumento del gasto calórico a través de incrementar el ejercicio físico, ya que disminuye la grasa y se mantiene la masa corporal magra, el músculo.

  • Utilización de fármacos, siempre bajo control y, si se requiere, de cirugía.

Además de estas premisas básicas, algunos cambios en nuestro comportamiento pueden ayudarnos al control de peso:

  • Comer despacio, pues nos saciamos antes.

  • Hacer pequeños descansos, incluso dejando los cubiertos en la mesa.

  • Utilizar platos pequeños.

  • Dejar siempre algo en el plato.

  • Realizar varias pequeñas comidas durante el día.

  • Pesarse únicamente una vez por semana. Las oscilaciones de 1 ó 2 Kg no son valorables, pues influyen diversos factores, lo que importa es la constancia.

¡Recordar que NO existen dietas mágicas! Deberíamos conceder más importancia a un estilo de vida sano y menos al peso corporal.

 

 

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