LA CATA DEL ACEITE DE OLIVA |
![]() |
|||||||||||||||
Al igual que en cualquier otra cata en esta han de ponerse los cinco sentidos en juego: Vista, olfato, gusto e incluso nuestro tacto para poder apreciar todas las cualidades de esta grasa. Verteremos una pequeña cantidad, unos 20 ml. De aceite en una copa de vidrio oscura y moveremos la copa con el fin de impregnar las paredes de líquido. Olfatearemos con inspiraciones cortas y suaves (para intentar descubrir que nos recuerda su aroma). A continuación se toma un pequeño sorbo y se deja que se distribuya por toda la boca. Apreciaremos su sabor (amargo, dulce) y su textura (fluido, viscoso). Si se debe realizar una cata de varios aceites antes de probar otro tomaremos un pequeño trozo de manzana. Se pasa luego a observar la tonalidad del aceite, la escala cromática depende de la zona de producción y de la variedad de la aceituna. Un aceite con reflejos oscuro verdosos corresponde a aceitunas que aún no han madurado completamente, será afrutado y algo amargo. Cuando posee brillos amarillo dorados se trata de cosechas tardías de aceitunas. El aceite debe estar limpio. Nuestro olfato nos permite distinguir el aroma afrutado de aceituna madura. El gusto nos permite descubrir diferentes matices de sabor, será almendrado si recuerda al olor de los frutos secos, afrutado si posee un sabor a fruto en su justo grado de madurez, amargo si proviene de aceituna verde, poco madura, dulce sí se obtiene de aceitunas maduras... |
||||||||||||||||
|
||||||||||||||||
| Volver a "EL PENSA" | ||