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LOS FACTORES DE RIESGO EN EL DESARROLLO DEL CÁNCER -2- En el desarrollo del cáncer intervienen, además de la predisposición familiar, otros factores de riesgo. En esta segunda entrega el Dr . Andrew Weill, notable investigador en etnofarmacología de la Universidad de Harvard nos habla de las radiaciones nocivas y cómo podemos evitarlas. |
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La radiación iónica, la que tiene energía suficiente para desplazar los electrones fuera de sus órbitas, puede dañar el ADN causando mutaciones que pueden desarrollar cáncer. Los rayos X y las radiaciones nucleares son de este tipo, por lo que son potencialmente muy peligrosas. El reconocimiento de los peligros de la radiación, tanto por el colectivo médico como por las agencias gubernamentales de salud pública, ha sido muy lento. Se ha intentado, a menudo, asegurar que no existe riesgo en el uso de las radiaciones. Pero las evidencias muestran que deberíamos preocuparnos seriamente por ellas. La radioactividad se descubrió hace menos de un siglo y al principio sus peligros no fueron reconocidos. De hecho, al principio se llego a utilizarla como un sistema terapéutico, algo impensable hoy día que sabemos que la radiación iónica es una doble amenaza. No sólo puede provocar cáncer a través de mutar las células de nuestro cuerpo, sino que también daña el sistema inmunológico, debilitando nuestras defensas. El largo tiempo que pueden tardar en mostrar sus consecuencias es una de las razones de por qué las personas no han sido conscientes que exponerse a las radiaciones puede causarles cáncer.
No existe la llamada dosis segura de radiación. El riesgo de daño del sistema genético e inmunológico está en correlación con la cantidad total de radiación que ha recibido durante toda su vida. Por lo que cualquier cantidad, por pequeña que sea, es agregada a ese total acumulativo y, por lo tanto aumenta el riesgo de contraer cáncer. No permita a médicos y dentistas que le realicen radiografías sin una buena razón. La radiografía médica y dental y los exámenes por fluoroscopio son herramientas de diagnóstico inestimables, pero de los que se ha sobreabusado. Algunos radiólogos a menudo minimizan los riesgos y no informan de ellos a los pacientes. Hoy sabemos que los radiólogos tienen una esperanza de vida más corta que otros médicos, así como una más alta incidencia de cánceres conocidos producidos por radiación. Si el equipo de la radiografía es defectuoso o esta inadecuadamente protegido, el riesgo para el paciente y para cualquier persona cercana a él aumenta considerablemente. No acepte exploraciones con rayos de X a menos que su médico vea claramente su necesidad. Nunca repita las pruebas de rayos de X bajo excusa de propósitos legales o de seguros. En caso de radiografías dentales, recuerde que son útiles para buscar síntomas específicos, pero no son necesarias para un control preventivo. También los quiroprácticos y masajistas tienen la tendencia a recomendar radiografías de espalda que no son en absoluto necesarias. En resumen, no se someta a ninguna terapia que implique radiación sin una razón justificada. Un caso especial son las mamografías para la detección del cáncer de pecho ya que los beneficios pesan más que los peligros que conllevan, principalmente en mujeres de más de 50 años quienes tienen un riesgo más alto de contraer esta enfermedad. Este riesgo es asumible siempre que el equipo de mamografía utilizado sea de baja-radiación. Confirme con su médico o técnico que el equipo utilizado es de este tipo e infórmese de cuántos miliradios de radiación recibirá su pecho.
Infórmese sobre los riesgos de radiación de productos fabricados y tome las precauciones apropiadas. Se usan materiales radiactivos en muchos productos de uso común, como diales luminosos de instrumentos y relojes, dispositivos antiestáticos para discos o equipos fotográficos, detectores de humo, algunos cristales de gafas o algún tipo de vajillas. Si su riesgo a contraer cáncer es bajo, puede convivir con estos elementos, más si su riesgo es alto, quizás lo más apropiado será pensar en como eliminarlos de su vida o, como mínimo, minimizar su contacto con ellos. Dr. Andrew Weil |
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