OLIGOTERAPIA III

OLIGOELEMENTOS, COMPONENTES IMPRESCINDIBLES PARA EL MANTENIMIENTO DE LA SALUD.

 

I

“El terreno condiciona nuestra respuesta frente a las agresiones del medio exterior y frente a las deficiencias momentáneas del medio interno”.

La Oligoterapia, en cuanto a método terapéutico global, actúa en el llamado “terreno” del ser humano, es decir, en la totalidad indisociable de sus unidades biológica, somática y psíquica. Partiendo de esta base, y de la definición de la OMS (Organización Mundial de la Salud), según la cual el estado de buena salud es aquel “estado de equilibrio tanto físico como psíquico y social” resulta lógico comprender que cualquier perturbación, sea de la naturaleza que sea, afectará este equilibrio y el organismo, en defensa propia, pondrá en marcha sus sistemas de regulación para intentar evitar la enfermedad. Si es suficientemente fuerte probablemente lo conseguirá pero si sus defensas están debilitadas caerá en un estado de descompensación que se traducirá en una patología o en una predisposición a determinadas afecciones físicas o psíquicas.

Estos mecanismos de regulación son uno de los pilares base de la Oligoterapia puesto que según actúen definirán un determinado síndrome o diátesis, lo que indicará cierta predisposición a determinadas patologías. Los síndromes reaccionales no son estáticos sino que pueden cambiar según se encuentre la persona en un momento dado de su vida, es decir, se modifican según las variaciones crono-biológicas del individuo.

En Oligoterapia se distinguen 4 síndromes:

Síndrome Hiperreactivo o diátesis alérgica, cuando los sistemas de regulación funcionan demasiado dando una respuesta rápida, brutal y excesiva, es decir, se produce un exceso de reacción del organismo ante los estímulos. Normalmente se trata de personas emprendedoras, con gran confianza en sí mismas, nerviosas, enérgicas, irritables y coléricas, de resultados brillantes, optimistas y poco perseverantes que se sienten cansadas por la mañana y más eufóricas por la noche.

Este síndrome suele aparecer en adolescentes y adultos jóvenes que presentaran predisposición, entre otras patologías, a alergias múltiples, dolores diversos, trastornos cardíacos, gastrointestinales, hepatobiliares, urogenitales, circulatorios, metabólicos y reumáticos.

Síndrome Hiporeactivo o diátesis hipoesténica, cuando los sistemas de regulación dan una respuesta al estímulo lenta o insuficiente. Suelen ser personas que se fatigan, de poca resistencia, equilibradas y metódicas, constantes, razonables, pesimistas, melancólicas, ordenadas, distraídas y con más energía por la mañana que por la noche.

Este síndrome suele aparecer en niños, adolescentes y adultos débiles que presentarán predisposición, entre otras, a patologías respiratorias, infecciones ORL (sinusitis, otitis, faringitis), hipotiroidismo, obesidad, diabetes, laxitud de ligamentos, menstruación escasa o psoriasis.

Síndrome Distónico o diátesis distónica, cuando los sistemas de regulación funcionan de manera anárquica o inadecuada, se caracteriza por desequilibrios a nivel neuro-vegetativo. En un principio es funcional y es una variante del hiperreactivo pero con el tiempo puede acarrear lesiones orgánicas más o menos reversibles. Se trata de personas con astenia matinal que se agrava a lo largo del día y que no se recuperan con el reposo, nerviosas, hiperemotivas, hipersensibles a los ruidos, ansiosas, impacientes, con alteraciones del sueño y de la memoria y que presentan envejecimiento prematuro.

Este síndrome suele aparecer en el adulto hacia los 50 años y su sintomatología presentará alteraciones en la menopausia, cefaleas difusas, urticarias y eczemas crónicos, hemorroides, hipertensión arterial, artrosis degenerativa o trastornos psíquicos/nerviosos.

Síndrome Anérgico o diátesis anérgica, cuando los sistemas de regulación casi no funcionan y dan una respuesta muy débil por la ausencia casi total de las defensas; hay agravación de los procesos degenerativos y nos encontramos en la fase lesional en la que la recuperación es posible mientras se trate de lesiones reversibles. Se trata de personas indecisas, desordenadas, de poca vitalidad que se sienten muy cansadas desde la mañana hasta la noche, con sentimiento de que la vida es absurda, con poca memoria y capacidad de concentración, depresivas que pueden llegar a pensar en el suicidio. Su cansancio es permanente, su envejecimiento precoz y su agotamiento total.

Este síndrome tenderá a sufrir infecciones severas, trastornos psíquicos, tales como depresiones con obsesión suicida, enfermedades reumatológicas degenerativas, patologías oncológicas, problemas sanguíneos y adelgazamiento fácil e importante.

Existe además el llamado Síndrome de Desadaptación, o endocrino. Si bien no se trata de un verdadero síndrome reaccional porque no constituye una predisposición mórbida a ciertas patologías puede complicar cualquiera de los síndromes anteriores con manifestaciones funcionales de tipo endocrino y, en particular hipofisiarias. Si se ve implicado el eje hipófiso-genital se darán síntomas como eneuresis, disminución de la libido o impotencia sexual, entre otros. Si el afectado es el eje hipófiso-pancreático aparecerá diabetes, obesidad, alteraciones en piel, pelo y uñas, cambios cíclicos de humor, brotes repentinos de cansancio o somnolencia posprandial (después de comer).

Estos síndromes ponen de manifiesto que las personas no somos iguales y que, por tanto, no reaccionamos de la misma manera porque según sea y en qué estado se encuentre nuestro terreno nuestros mecanismos de defensa actuarán de una u otra forma. Los oligoelementos ponen al alcance del terapeuta un instrumento regulador y reequilibrante del terreno individual capaz de tratar las enfermedades y, sobretodo, de prevenir aquellas patologías a las que podemos estar predispuestos en base a nuestro síndrome reaccional.

Rosa M. Canas


Volver a El Pensa

volver a página principal