DIETÉTICA ENERGÉTICA SEGÚN LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA

Un órgano para cada estación y un alimento para cada órgano.

 

I

El ser humano forma parte de la Naturaleza y por ello deberá adaptar su modo de vida y su alimentación a los ciclos y pautas naturales si quiere gozar de un buen estado de salud.

La proximidad de las fiestas navideñas nos invita a pensar en los encuentros con nuestros seres queridos, familiares, amigos e incluso aquellos de los que hace mucho tiempo que no nos acordamos pero que con la llegada de la Navidad parece que “resucitan” en nuestra memoria resultando casi obligada una llamada y normalmente una cita. Son reencuentros que hay que celebrar y qué mejor acto social que compartir mesa y exquisitos manjares que aunque solo sea por una vez al año parece que nos están permitidos. La Navidad aparece como una excusa perfecta para sentarse a la mesa: con aquellos a los que queremos, con los “amigos” que no veíamos desde la escuela, con los compañeros del trabajo con los que no solemos almorzar y hasta con el jefe que no te soporta durante el resto del año pero que antes de Fin de Año convoca la comida o cena de empresa.

En el mejor de los casos, la compañía es la que elegimos, los alimentos suelen ser esos caprichos selectos y tentadores que casan tan bien con la lista de vinos y cavas que solo salen de la despensa en contadas ocasiones y el ambiente es tan acogedor e intimista que invita a alargar la sobremesa para poder así disfrutar un poquito más de tiempo de esa fantástica atmósfera.

El tema es que si en cualquier momento del año puede ser necesario, según el caso, depurar el organismo y seguir una dieta esto parece casi obligatorio después del periodo navideño, durante el cual quien no se ha sentido empachado en más de una ocasión.

Como en todo lo que concierne al organismo y, por tanto a la salud, hay que ser cautos a la hora de elegir la dieta que más nos conviene puesto que el régimen alimenticio que puede resultar correcto y proporcionar buenos resultados a una persona no tiene porqué funcionar en el caso de otra. Cada persona es distinta y por ello necesita un modelo de dieta personalizada. Hay una gran variedad de dietas, seguramente todas efectivas a su manera en cuanto a la pérdida de peso, pero hay que poner atención por lo que respecta a la pérdida de nutrientes (minerales, vitaminas, oligoelementos, aminoácidos…) que puedan comportar.

La Medicina Tradicional China defiende la llamada Dietoterapia Energética o Dietética Energética, si se prefiere. En base a ello no todos los casos de sobrepeso u obesidad tienen el mismo origen y por tanto no puede funcionar la misma pauta de alimentación en todos ellos. El llamado Tan-Humedad, que suele traducirse en esos quilos de más, puede provenir de distintos síndromes, como por ejemplo, un vacío de energía (Qi) o de Yang de Bazo, un exceso de Humedad-frío o por el contrario, una acumulación de Humedad-calor, entre otros. Resulta, pues, evidente que la dieta apropiada para cada caso no puede ser la misma si queremos que la báscula no siga decepcionándonos cada mañana. Son muchos los síndromes que pueden provocar el sobrepeso y basta con encontrar cual es el que corresponde a cada uno de ellos.

Junto a esto la Dietética Energética, como su nombre indica, se basa en el principio de que hay que mantener el correcto nivel de energía de la persona en todo momento puesto que es principalmente la energía (Qi), junto con el concepto chino de sangre (Xue) la que permite el buen funcionamiento físico, psíquico y emocional. Para ello en base a su teoría de los cinco elementos la Medicina Tradicional China considera que la transformación de la energía determina cinco esta-dos generales que van del estado Yin, el de máxima concentración, al estado Yang, el de máxima expansión. Si el ser humano forma parte de la Naturaleza deberá adaptarse a los ciclos y a las pautas que ésta marca si quiere gozar de un buen estado de salud.

Para ello la Dietoterapia Energética establece que a cada elemento le corresponde un órgano, una estación del año, un sabor determinado y un color. Así mismo cada alimento puede clasificarse según distintas consideraciones: su sabor, su naturaleza, el tipo de movimiento energético que induce, su lugar de acción y su color. Enlazando ambos conceptos se hace necesario, si queremos disfrutar de una salud óptima, seguir unas pautas alimenticias destinadas a tonificar uno u otro órgano con los alimentos apropiados para ello según la estación del año en la que nos encontremos. Si además se trata de adelgazar será necesario tener en cuenta el origen del sobrepeso, el síndrome determinado, a la hora de elegir los alimentos que energéticamente lo combatan.

La actual estación en la que nos encontramos, el otoño, corresponde al elemento metal y nos reclama que prestemos atención a la energía de pulmón. Pronto el relevo será tomado por el invierno, que dará paso al elemento agua y al riñón. La primavera, con todo su esplendor hará necesario tonificar el elemento madera y al hígado. Con la llegada del calor del verano el elemento fuego nos recuerda que hay que mantener en buen estado el corazón y cuando llegue la llamada “quinta estación”, que para los sabios chinos corresponde al fin del verano, habrá llegado el momento de tonificar la tierra, o dicho de otro modo, el bazo.

Rosa M. Canas


Volver a El Pensa

volver a página principal