La Medicina Tradicional China se basa en el hecho de que es la energía quien mueve el Universo, y en consecuencia, quien mueve a los seres humanos. La salud o la enfermedad dependerá del equilibrio energético de nuestro organismo.

Desde hace cinco mil años la Medicina China se fundamenta en que la energía circula por canales o Meridianos, se obtiene del Cielo y de la Tierra y depende de la herencia de nuestros ancestros y de los cuidados que le demos al cuerpo y a la mente.

Heridas emocionales, cambios climáticos o el tipo de constitución de cada uno, son solo algunas de las causas que pueden alterar o bloquear nuestra energía. Esto, de no ser remediado, llevará a un desequilibrio y posteriormente, a una patología o enfermedad.

La Acupuntura intenta reconducir el flujo energético mediante una ligera punción superficial en los distintos puntos del cuerpo por donde se canaliza la energía. El tratamiento se hace con agujas muy finas, estériles y desechables para cada persona, que actúan como llaves para restablecer, desbloquear, activar, dispersar o estimular la normal circulación energética, según sea la necesidad del paciente. No se inyecta ninguna sustancia en absoluto ni se pinchan estructuras fisiológicas puesto que los Meridianos en los que se actúa son canales energéticos.

Es una terapia no agresiva y sin contraindicaciones, compatible con cualquier otro tipo de medicina.

La Medicina Tradicional China es apta para el tratamiento de las enfermedades y especialmente efectiva en el tratamiento del dolor, contracturas musculares, distensiones, lumbalgias, ansiedad, angustia, insomnio, cansancio y desánimo. Resulta también de mucha utilidad para aquellos que quieren dejar de fumar y como soporte en dietas de adelgazamiento.

La Medicina China no persigue solo el tratamiento local y puntual de una enfermedad sino el tratamiento de fondo, es decir, busca las causas y el origen que han provocado la dolencia para sanarla y evitar que reaparezca. Actúa también como preventivo determinando las tendencias patológicas de la persona según su patrón constitucional y de comportamiento.

 

La Medicina Natural, o Naturopatia, es una terapia basada en medios naturales que intenta prevenir la enfermedad y superarla estimulando la capacidad de recuperación del organismo.

La Naturopatia parte del principio de que nuestro propio cuerpo es, por lo general, capaz de llegar a su autocuración, ayudado en caso de necesidad, por los estímulos precisos.

Para ello la Naturopatia ofrece un amplio abanico de posibilidades de tratamiento según la persona y su evolución, puesto que cada individuo es distinto y, en consecuencia, cada uno afronta una misma patología de un modo diferente.

Más que la enfermedad, en Medicina Natural lo que existe es el enfermo y es por eso que el tratamiento ha de ser personalizado y con la terapia más apropiada en cada momento.

La Naturopatia no persigue solo el tratamiento local y puntual de una enfermedad sino el tratamiento de fondo, es decir, busca las causas y el origen que han provocado la dolencia para sanarla y evitar que reaparezca. Actúa también como preventivo determinando las tendencias patológicas de la persona según su tipo constitucional y su patrón de comportamiento.

 

Entre las distintas terapias que incluye, compatibles con cualquier otro tipo de medicina. encontramos:

Sin ninguna contraindicación ni efectos secundarios, lo que la hace también apta para el tratamiento de enfermedades infantiles. Se basa en el principio de que aquello que produce la enfermedad en dosis infinitesimales puede curarla. Es una terapia no agresiva de grandes resultados.


Trata la dolencia con plantas medicinales. Se pueden tomar no solo como plantas simples sino combinadas entre sí o aplicarse de forma tópica como pomada. La utilidad de las plantas es múltiple y muy variada.


A base de esencias florales que actúan en la esfera psíquica y emocional. Es un tratamiento muy sutil y delicado, sin contraindicaciones ni efectos secundarios, que ayuda a superar momentos y situaciones difíciles y a trabajar el aspecto del carácter que preocupa a la persona y que puede ser causa potencial de una futura disfunción física. Esta terapia es también útil como camino de autoconocimiento.


Trata ciertas patologías y fortalece el sistema inmunitario con ayuda de vitaminas, minerales y aminoácidos. Un sistema inmunológico fuerte es la mejor defensa y el mejor preventivo de enfermedades.


Administra elementos que están en el organismo en cantidades muy pequeñas pero cuyo déficit puede llevar a serios problemas de salud. Los oligoelementos permiten tratar predisposiciones patológicas y corregir trastornos funcionales que, de no ser corregidos, pueden ser origen de enfermedad.


Además de dietas personalizadas para controlar peso permiten utilizar y combinar los alimentos a fin de aprovechar al máximo sus propiedades nutricionales.

Se basa en el principio hipocrático de “que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento”, por ello la buena combinación hace un uso terapéutico de la alimentación a fin de que resulte adecuada en el tratamiento de una determinada enfermedad.



Rosa Maria Canas es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y graduada en Naturopatía y Medicina Tradicional China por el Centro de Estudios de Naturopatía y Acupuntura de Barcelona (CENAC). Especialista en Terapia Floral y Homeopatía.

Atiende consultas en estas especialidades en Salud y Desarrollo Personal, a horas convenidas. Tel. 902 15 14 63.

 

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