Ayuda si quieres ser ayudado. Navidad 2005

El verdadero propósito de nuestros objetivos es aquello en que nos transforma mientras buscamos su consecución. La recompensa es la persona en que nos transformamos.

La vida es un proceso dinámico en donde todo cuanto hacemos cumple una función. Cada encuentro, las palabras que decimos, las ideas que tenemos, los objetivos que implementamos, la dejadez en la que nos sumergimos, la alegría con que amamos, todo cuanto hacemos o dejamos de hacer, cumplen una función y marcan una finalidad; apuntan a un puerto hacía el cual inexorablemente se dirige la nave de nuestra vida.

Las acciones que ejecutamos marcan el rumbo de nuestra existencia. Obviamente hay acciones insignificantes mientras otras son determinantes. Hay acciones que realizamos una vez, mientras otras son repetidas asiduamente. Pero la acción más grande o la más pequeña nos centra o nos desvía hacia un destino que desconocemos.

La madre de todas las acciones, lo que determina que es lo que hacemos o dejamos de hacer es el poder de la determinación. Son nuestras decisiones y no nuestras condiciones de vida lo que determinan nuestro destino.

Favela de la Vera Cruz. Sao Paulo

Las decisiones individuales regulan nuestra vida creando nuestro destino, mientras que las de un grupo de personas tienen el poder de modificar la sociedad. Este es el poder del grupo, la fuerza de una organización. Las organizaciones tenemos la capacidad de crear modificaciones en la estructura de la sociedad.

Hace dos años tuve ocasión de visitar el Parvulario Emmanuel, uno de los once centros que la Fundación Perseverança sostiene en las favelas de Sao Paulo. El parvulario acoge a 357 niños en situación de riesgo. Cualquier persona que visite el parvulario estará de acuerdo conmigo en que es un lugar lleno de amor, y en donde ese amor transforma la vida de los niños abriéndoles a nuevas e ilimitadas oportunidades de vida. Es un lugar en donde los niños aprender el valor de la higiene, donde obtienen ropas limpias cada día, donde reciben cinco comidas, cuidados médicos y educación. Además de lo más importante: paz, seguridad y mucho, mucho amor.

El aura que rodea el parvulario es de una inmensa paz, pero cuando tu vista entra en los detalles comienzas a darte cuenta de que a pesar de la belleza que irradian los niños, las paredes están descorchadas, los baños en mal estado, las máquinas de lavar ya cumplieron veinte años y lo peor que hay cinco mil niños en lista de espera. Cinco mil niños que no pueden comer, cinco mil niños cuyo único futuro quizás será la calle, aspirar pegamento, la delincuencia, la cárcel….

Niños felices en la Escuela Emmanuel

-Quizás no podemos rescatarlos a todos, pero algo podemos hacer por ellos. –dije.

-Tenemos el proyecto de ampliar, el terreno es grande y podríamos acoger a 350 niños más. Pero la dificultad es el dinero. Hay empresas que donarían materiales pero se precisa dinero en efectivo. –dijo Tía Eunice.

Y allí tomamos la decisión que daría un nuevo rumbo a nuestra vida.

En año 2003 conseguimos recaudar 2070€ y con ellos comenzaron las obras de aplanamiento, apertura de una puerta para la descarga de materiales y pudimos comenzar las obrasEn mayo del 2004 entregamos 7000€ y esto dio el impulso definitivo a la obra. Ahora en octubre del 2005 hemos podido entregar 3.000€ más. En total 12.070€ recaudados. Y ahora donde antes había un terreno vacío se levanta un edificio que acogerá 350 niños más.

Las obras están muy avanzadas, la cubierta está casi terminada y se comienza con la distribución de espacios interiores. Es allí donde un nuevo reto comienza. Cuando en junio esté concluido habrá que llenarlo. Se precisarán sillas, colchones, pupitres, mesas…..Pero estoy seguro que con la ayuda de todos, lo conseguiremos.

Practica un gesto de caridad. Durante un mes 10€ cambian tristeza por sonrisa en el rostro de un niño.

Las decisiones que tomamos tienen el poder de modificar este mundo, de convertirlo en mejor o peor. Ayúdanos a que estos 357 niños coman cada día, ayúdanos a que tengan una vida mejor. Fuera de la caridad no hay ninguna posibilidad de redención. Por favor, ingresa tu donativo en la cuenta de La Caixa nº 2100 0869 18 0200146387 de España. Ten la seguridad de que todo cuanto damos vuelve a nosotros multiplicado. Muchas gracias.

Frederic Solergibert Sorní


Salud y Desarrollo Personal colabora con la Fundación Privada Educalia Mundi la cual desarrolla proyectos para la ayuda de niños y adolescentes en las favelas de Sao Paulo, Brasil.

Tu también puedes colaborar. www.educaliamundi.org