Dentro de un abrazo

Donde te gustaría esta ahora, en este preciso momento

Me quedo pensando en lugares paradisiacos en donde ya estuve y que no me costaría nada regresar: Un determinado restaurante de una isla griega, en diversas playas del Brasil y del mundo, en la casa de buenos amigos, en una viejo pueblecito europeo, en una calle bonita y vacía, en una función espectacular, en un cine viendo la muy esperada  película, en mi cuarto, en mi cama, que ningún hotel de cinco estrellas consigue superar -la intimidad de las personas es irrepruducible

Puedo también hacer una lista de los lugares en donde no me gustaría estar: en la cama de un hospital, en la cola del supermercado, en la reunión de la asociación de vecinos, prisionera de un ascensor, en medio de un atasco de tráfico, en la sillón del dentista.

Pero, soñando los pros y los contras, las buenas y malas opciones, donde es, al final, el mejor lugar del mundo.

Para mí: dentro de un abrazo

¿Que lugar mejor para un niño, para un anciano, para una mujer apasionada, para un adolescente con miedo, para un enfermo, para alguien solitario? Dentro de un abrazo siempre se está calentíto, y siempre seguro. Dentro de un abrazo no se escucha el tic tac de los relojes y, sin falta un poco de luz, es mucho mejor. Todo lo que tú piensas y sufres, dentro de un abrazo se disuelve.

Que lugar mejor para un recién nacido, para un recién llegado, para un recién despedido, para un recién contratado. Dentro de un abrazo ninguna situación es incierta, el futuro no nos asusta, nos permite estacionar en medio del paraíso.

El rostro contra el pecho de quién te abraza, el latir del otro corazón junto al tuyo, el silencio que siempre se hace con este contacto físico: Nada que agradecer o recriminar, dentro de un abrazo ninguna voz se hace necesaria, está todo dicho.

¿Que mejor lugar del mundo para estar? junto a una chimenea con un libro estupendo, en medio de un estadio abarrotado viendo a tu equipo golear. en un almuerzo en familia en donde todos se  están divirtiendo, en un atardecer viendo el mar o acostado en un parque viendo al cielo, en la cama con la persona que más amas.

Es difícil superar estas últimas alternativas, ¿más donde comienza el amor, sino dentro del primer abrazo? Algunos lo consideran como algo sofocante, quieren enseguida desenbarazarse de él. Entiendo que ha veces uno quiera estar fuera del alcance de él, libre de cualquier tentáculo. Este deseo de mantenerse sólo es legitimo, más permíteme hoy no escribir sobre las manifestaciones del aborrecimiento. Más bien hoy te recomiendo hagas una reserva especial, en un lugar acogedor y naturalmente climatizado: Este lugar es dentro de un abrazo, para mi es suficiente.


 

 Martha Medeiros es periodista y escritora brasileña. Columnista de diario Hora Zero de Porto Alegre, y del Globo, de Río de Janeiro.