Estrés Posvacacional.

Como cada año, cuando llega septiembre no se habla de otra cosa que del llamado estrés posvacacional. Después de la libertad de horarios que permiten las vacaciones el regreso a la rutina laboral es acompañado de abatimiento, tristeza, angustia o irritabilidad. Se calcula que el 30% de la población activa sufre de dicha disfunción.

Durante todo el año estamos esperando la llegada de las vacaciones, las preparamos con ilusión o simplemente pensamos que tenemos un mes por delante para hacer lo que queramos. No importa si hemos decidido irnos de viaje o quedarnos en casa haciendo escapadas al campo o a la playa. Cuando nos queremos dar cuenta las vacaciones se han desvanecido y otra vez nos toca regresar a nuestras responsabilidades laborales.

Para muchos este es un momento difícil. Quizás la causa del estrés posvacacional se encuentre en que realmente el trabajo no nos esté ofreciendo la satisfacción y realización que precisamos y que las vacaciones sean el tiempo de libertad y realización que necesitamos para sentirnos plenos en nuestra vida. ¿Cómo no nos vamos a sentir tristes cuando estas terminan? Si ya es difícil comenzar cada lunes, después del fin de semana, como no va a ser difícil volver a empezar después de tres o a veces cuatro semanas de descanso.

Generalmente, tras reincorporarnos al trabajo y pasados unos días, tendemos a habituarnos a la vida laboral y este estado de abatimiento y tristeza desaparece en la medida que volvemos a asumir nuestras responsabilidades. Pero cuando la añoranza vacacional se prolonga más de dos semanas los psicólogos hablan de síndrome posvacacional que no es otra cosa que un simple desajuste de hábitos de vida.

El Síndrome posvacacional no es más que otro de los síntomas que nos muestran que nuestra civilización también está enferma. De hecho el síndrome posvacacional, la depresión o la anorexia, por citar algunas de las enfermedades de más rápido crecimiento, sólo se manifiestan en los países con mayor estado de bienestar. Ninguna de estas enfermedades se da entre los más desfavorecidos de los llamados países poco desarrollados de oriente, ni en las favelas de Sao Paulo O Río de Janeiro. Allí sería más indicado hablar de Estrés no Laboral que se caracteriza por la angustia y el desánimo que produce no tener nada que comer o carecer de un futuro vital.

Pero claro, quizás pienses que esto no es Calcuta o Hanoi y lo que ocurre allí no deja de ser un dato que corresponde a una realidad diferente. Que la precariedad laboral, el exceso de responsabilidad, la mala relación con los jefes o con algún compañero hacen muy difícil trabajar con entusiasmo, sobre todo cuando acabamos de experimentar que existe otra realidad, aunque transitoria, que llamamos vacaciones.

El estrés posvacacional es una cuestión de readaptación a la normalidad y esto es más difícil en la medida que nuestro trabajo no nos satisface. Las vacaciones pueden haber sido un periodo muy gratificante pero no es lo habitual. La realidad cotidiana incluye la vida laboral que es la que en definitiva nos permite hacer vacaciones.

Probablemente lo que nos muestre el estrés posvacacional es la insatisfacción, la precariedad o el agotamiento que nos produce una situación que no nos complace, pero que creemos que no tenemos mas remedio que vivir. Pienso que es importante si sufrimos de un fuerte síndrome de estrés posvacacional replantearse el cómo podemos llevar a cabo cambios laborales en una nueva dirección para llegar a realizar algo que nos guste. Hagamos lo que hagamos las vacaciones son un tiempo transitorio, lo duradero es el trabajo. Nuestra vida tiene dos aspectos uno laboral y otro vacacional y ambos aspectos deben aportarnos realización.

¿Qué podemos hacer para superar el Síndrome?

Las vacaciones no son una solución a los problemas laborales. Si hay dificultades en el trabajo es importante tratar de solucionarlos. El periodo estival no es un permiso ni el trabajo una cárcel. Son dos aspectos de una misma realidad, el uno hace posible el otro.

  • Divide tus vacaciones así podrás desconectar varias veces al año.

  • Asegúrate de que durante tus vacaciones tendrás tiempo para descansar. Unas vacaciones agitadas, tratando de hacer muchas cosas pueden crearte agotamiento.

  • Planifica regresar a casa un par de días antes de terminar las vacaciones. Siempre es aconsejable una vuelta progresiva.

  • Los fines de semana después de las vacaciones son importantes para crear nuevas ilusiones. Planifica realizar actividades que te gusten en ellos.

  • La relajación puede ser una buena ayuda para superar la vuelta al trabajo, como también lo es mantener una buena rutina en los horarios de acostarse y comidas.

  • Haz algo nuevo: inicia un nuevo estudio, comienza a ir al gimnasio o incluso unas sesiones de masaje pueden ayudarte a recuperar de nuevo el tono vital.

  • Mantén en tu mente una actitud positiva y de agradecimiento. En nuestra sociedad muchos permanecen sin empleo. Los que lo tenemos debemos agradecerlo puesto que fuimos seleccionados para este puesto a costa de muchos que fueron rechazados.

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