Feng Shui

En el universo todo está interelacionado, como es arriba es abajo, como es afuera es adentro. Nuestro entorno expresa el nivel de nuestra conciencia y al mismo tiempo nuestro entorno influye en nuestra conciencia modificándola.

En las últimas décadas, la búsqueda del hombre para estar en armonía con el mundo, para encontrarse consigo mismo, para hallar una sabiduría que enseñe a vivir de forma más libre y creativa, han hecho que las terapias alternativas, la psicoterapia, los libros de autoayuda y las escuelas místicas ganasen cada vez más espacio en nuestra vida, como una forma de armonización.

Entre estas posibilidades de equilibrio con el universo, el mundo occidental ha conocido, hace pocos años, el Feng Shui, una ciencia china de más de tres mil años que favorece el libre flujo de energías positivas en la vida, en forma de Chi (la energía vital, que existe en nosotros y en todo lo que nos rodea). Esta ciencia está directamente relacionada con el taoísmo, filosofía secular china, de la cual parte el principio de los opuestos yin y yang.

El Feng Shui enseña que la forma como se disponen los muebles y enseres dentro de la casa, los colores escogidos y la localización de los espacios, infieren en la calidad de vida de sus habitantes. Problemas como el estrés, tensiones, fracasos profesionales, soledad, etc. pueden ser resueltos o atenuados con la aplicación de esta milenaria práctica.

Normalmente, cuando se entra en una casa y se siente una energía agradable, es señal de que el Chi circula libremente y que las energías están equilibradas. Esto viene a demostrar que dentro de cada persona existe una capacidad de intuición que la conduce hacia la armonización con el planeta. De esta forma, al practicar esta ciencia estamos también expandiendo la percepción y ampliando la sensibilidad para que aumenten la armonía y laserenidad.

Para poner en acción ciertos principios de Feng Shui no es necesario redecorar la casa, ya que el mero hecho de cambiar un espejo de una pared a la otra o añadir una planta en una habitación vacía ya es, muchas veces, suficiente para eliminar el Sha –la energía negativa que puede estancarse en el ambiente-. Aunque no es necesario deshacerse de los muebles, es importante eliminar todo aquello que ya no forma parte de nuestra vida, cosas inútiles o que no se han usado durante mucho tiempo.

Hacer una buena limpieza en los cajones, en los armarios, tirar objetos rotos o amontonados, colocar libros apilados, mover aquello que entorpece el espacio ,es fundamental. Todo lo que no se usa estanca, aprisiona la energía,  y puede causar una fuerte apatía en los habitantes de la casa, obstruyendo principalmente actividades mentales, la creatividad y la capacidad de transformación. Practica el arte del desapego, abandonando tu pasado y dando a tu presente lo que necesita. De esta forma estimularás el Chi dentro de ti mismo y darás un paso para iniciar una nueva etapa en tu vida.

Aprender el milenario arte del Feng Shui es adentrarse no sólo en una practica ornamental sino que permite profundizar en el descubrimiento de un mundo en que todo está vivo, aprendiendo a reconocer aquellos aspectos que interfieren en nuestro bienestar e impulsando aquellos otros que nos apoyan en la consecución de éxito y felicidad.

Consultor en Feng Shui Esencial,  graduado por la Western School of Feng Shui de Estados Unidos y director de la Escuela Europea de Feng Shui. Realiza consultas en presencia o a distancia sobre plano en toda España. Cabe destacar que Ángel García ha realizado proyectos de Feng Shui para las principales empresas de nuestro país.

Ángel García atiende consultas en toda España. Puedes concertar una cita al teléfono 932 071 003