Hacer lo que te gusta y disfrutar lo que haces.

Imagina por un momento cómo te sentirías haciendo precisamente lo que más te gusta y disfrutando al hacer precisamente lo que haces, y recibir un pago generoso por ello. Imagina la energía e inspiración que tendrías viviendo y experimentando esa situación. Ahora, imagínate cómo te sentirías levantándote cada mañana con un freno echado y una carga sobre tus hombros porque te ves obligado a ir a trabajar haciendo algo que detestas. La diferencia es grande, ¿no es así? ¿Es realmente posible hacer aquello que te encanta? No sólo es posible, es perfectamente factible.

Hay dos métodos que te ayudarán a crear un trabajo que te entusiasme o la carrera que siempre has soñado.

Primero:

Para hacer lo que te gusta, primero debes aprender a amar y apreciar aquello que haces. Si no aprecias el trabajo o las tareas cotidianas que realizas actualmente, no podrás manifestar tu potencial. Tu "depósito de combustible" estará casi vacío. Cuando estás vivo a medias es menos probable que te lleguen oportunidades. Mientras no pongas todo tu corazón y tu alma en todo lo que haces no esperes atraer oportunidades para hacer lo que te gusta. ¿Por qué deberían llegarte oportunidades para hacer cosas mayores si no has dominado tus actividades actuales? ¿Porqué debería ascenderte una empresa si no has hecho un trabajo sobresaliente en tu puesto actual? Cuando tu actividad supera lo que se espera de ti, aumentas la probabilidad de crear oportunidades mejores. A continuación te explico cinco pasos de acción que puedes tomar para ayudarte a poner amor en lo que haces.

A: Hazte con un hoja de papel.

B: Pliega el papel a lo largo para delimitar tres columnas del mismo ancho.

C: En la columna de la izquierda de la hoja escribe una lista de las obligaciones o responsabilidades de tu trabajo actual

D: Escribe en la columna de la derecha una lista de los valores, objetivos, metas o misiones que más te inspiran

E: Escribe en la columna central de la hoja una lista definitiva de al menos 7 formas en las que cada una de las obligaciones o responsabilidades que tienes actualmente te ayudan a materializar tus valores, objetivos, metas o misiones.

Al empezar pensarás que tu trabajo actual es un obstáculo para realizar tus objetivos, pero una segunda mirada te ayudará a ver que te ayuda de muchas formas para desarrollar capacidades o rasgos de personalidad necesarios para lograr tus auténticos valores, objetivos y misiones. La sabiduría consiste en descubrir que todas tus experiencias y acciones pueden servir a tu propósito.

Ahora, sigue con la lista, expande tu mente más allá de todas las limitaciones hasta que puedas ver cómo lo que estás haciendo actualmente es una bendición magnífica. Esta realización infundirá vitalidad en tu vida cotidiana y te hará irradiar un nuevo entusiasmo en tus actividades. Este es el mejor estado de ánimo para atraer nuevas oportunidades.

Segundo:

Este paso consiste en soñar un poco y preparar un plan para aquello que te gustaría hacer. No hacer planes es planificar para el fracaso. Los maestros de la vida se centran en los detalles cada vez más sutiles de su plan principal, dejando pocas cosas libradas al azar. Si no plantas flores en el jardín de tu mente cosecharás solamente malezas. Si no decides qué es lo que te gustaría hacer realmente, terminarás viviendo los sueños de otros. Tus aspiraciones profesionales o laborales dependen solamente de ti. Por tanto, coge algunas hojas más de papel y ponte a planificar. Hazte las siete preguntas siguientes, recordando que la calidad de tu vida está basada en la calidad de las preguntas que te haces.

A. ¿Qué es lo que más te encanta hacer? ¿Para qué has sido creado? ¿En qué eres excelente? ¿Qué despierta tu inspiración?

B. ¿De qué forma podrías recibir una cantidad considerable de dinero por hacerlo? ¿Cómo puedes hacer todo esto de forma que sea valorado y retribuido? ¿Cuáles son todas las formas en que puedes recibir una retribución monetaria o financiera por esta actividad?

C. ¿Cuáles son las siete acciones de mayor prioridad que puedes hacer hoy y cada día que te ayuden a acercar a tu vida esta actividad ideal? ¿Cuáles son los pasos que te llevarán a esta oportunidad?

D. ¿Qué obstáculos pueden aparecer y cómo puedes resolverlos por anticipado? ¿Cuáles son tus planes de emergencia en caso de que surjan estos obstáculos? ¿Cuáles son las vías alternativas para llevar esto a cabo?

E. ¿Cómo puedes concretar este objetivo con más eficacia y eficiencia? ¿A quién conoces que podría ayudarte?

F. ¿De qué forma pueden ayudarte tus experiencias, sean éstas favorables o contrarias a la realización de tus objetivos?

Planteándote estas preguntas estimularás a tu cerebro, aprovecharás la creatividad de tu mente y empezarás a construir ese gran plan. Si no planificas y luego actúas, será menos probable que algún día hagas lo que te gusta. Una vez que empiezas a diseñar tu gran plan, comenzarás a notar la cantidad de oportunidades favorables que te rodean. Al trabajar para ir hacia donde quieres, haces que lo que quieres se acerque a tí.Cuando planificas con tu corazón y tu alma, y perseveras con paciencia en cuerpo y mente, primero aprenderás a amar lo que haces y después comenzarás a hacer lo que te gusta.

¡Sí, es posible!


Dr. John F. Demartini. Quiropráctico, investigador, escritor y filósofo; sus estudios le convierten en un importante experto en curación, motivación humana y filosofía. Es autor del best seller “Dar gracias a la vida” y el creador del The Quantum Collapse Process™, instrumento nuevo y revolucionario para la transformación personal.