La amistad, un regalo de los dioses

La amistad es la "familia espiritual" con la que elegimos compartir todos los momentos de la vida, y pase el tiempo que pase, está siempre, a sólo una llamada de teléfono.

Nuestro potencial humano es tan extenso, especialmente cuando hacemos uso del amor, compartiéndolo con aquellos seres que se identifican con nosotros, con los niveles espirituales que hemos alcanzado, permitiéndonos de esta forma, alimentar nuestro espíritu en pro de nuestro crecimiento.

El amigo, la amiga es aquel ser que se ha identificado con nuestra alma, que la ha reconocido por sus cualidades, sus acciones y que la considera justa, equitativa, noble, siempre dispuesta a ser útil. Con el amigo compartimos, comulgamos con nuestros mejores pensamientos, lo invitamos a crecer, a estar atento en el diario vivir de las pruebas que debemos afrontar para fortalecernos. Con el amigo podemos compartir anécdotas, como en aquel cuento Árabe que dice:

En un oasis llega un joven, toma agua, se asea y pregunta a un viejecito que se encuentra descansando:

-¿Qué clase de personas hay aquí? Y el anciano le pregunta: -¿Qué clase de gente había en el lugar de donde tú vienes? -Oh, un grupo de egoístas y malvados, replicó el joven. -Estoy encantado de haberme ido de allí. Ante lo cual el anciano comentó: Lo mismo habrás de encontrar aquí.

Ese mismo día, otro joven se acercó a beber agua al oasis, y viendo al anciano, le preguntó: -¿Qué clase de personas viven en este lugar? El viejo respondió con la misma pregunta: -¿Qué clase de personas viven en el lugar de donde tú vienes? -Un magnífico grupo de personas, -respondió, -honestas, amigables, hospitalarias, me duele mucho haberlos dejado. -Lo mismo encontrarás tú aquí", respondió el anciano.

Un hombre que había escuchado ambas conversaciones le preguntó al viejo: -¿Cómo es posible dar dos respuestas tan diferentes a la misma pregunta? A lo cual el viejo contestó: -Cada uno lleva en su corazón el medio ambiente donde vive. Aquél que no encontró nada bueno en los lugares donde estuvo no podrá encontrar otra cosa aquí. Aquél que encontró amigos allá podrá encontrar amigos acá, porque a decir verdad, tu actitud mental es lo único en la vida sobre lo cual puedes tener control absoluto."

Muchos han expresado su sentir acerca de la amistad, de acuerdo a sus experiencias y lo que ha crecido gracias a ella, la amistad es un regalo porque nos permite vivir otra vida, además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia, porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena. La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente surge, y es como un regalo, un don que uno recibe. Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser, sin dar explicaciones, porque éstas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti, porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos calificaran a la amistad como regalo de los dioses.

Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros, el tener amigos. Pero en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a merecer. Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos, aunque no todo el mundo las tiene. Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo; todos contamos con momentos imborrables de la vida, en los que comprendes repentinamente que tienesdelante a alguien que puede leer dentro de ti, como si fueras tú quien lo hicieras; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.

Lo cierto, que la amistad de las personas es un regalo, y el regalo es mayor cuanta mayor sea la interioridad y la intimidad compartida. Esta debe cuidarse puesto que en ella juega un papel muy importante el saber mirar, porque puede franquearnos el paso al alma del amigo. Una vez dentro, el mundo se abre ante nosotros de un modo desconocido y luminoso, provocando en nosotros muy diversos sentimientos: admiración, compasión, respeto, etc., pero siempre el de desear el bien del amigo, por el amigo mismo.

La verdadera amistad da fuerzas para aventurarse, para pensar más abiertamente, para comprometerse. Quizá por eso todos los adolescentes dicen que la amistad es la cuestión más importante de sus vidas. Y todo esto es posible porque, en la amistad, uno se siente fortificado por la seguridad y la confianza en nosotros, que nos aporta la confianza de otro, a quien respetamos, y a quien le podemos decir todo, hasta aquello de lo que no estamos orgullosos, sabiendo que será acogido con tolerancia.

Debemos sentirnos afortunados por lo que hemos logrado a través de la amistad, por lo que esta produce cuando realmente se la sabe identificar y manejar. Confía que su cultivo, en pro de un jardín de amigos, será cada día más grande.


Salud y Desarrollo Personal organiza poderosos cursos orientados a promover el  desarrollo personal, profesional y espiritual en diferentes ciudades de España.

También disponemos de área terapéutica con Acupuntura, Homeopatía, Medicina Floral, Psicoterapia y Astrología Psicológica.

Información (34) 932 071 003