La búsqueda de significado

Carl Gustav Jung escribe que la ausencia de significado en la vida desempeña un papel decisivo en el desarrollo de la neurosis. Una neurosis debe ser entendida, en última instancia, como el sufrimiento de un alma que no ha descubierto su significado.

El psicólogo Viktor Frankl insistió también en la necesidad de encontrar significado en la vida. En su libro “El hombre en busca de significado” Frankl relató sus terribles experiencias en Auschwitz. Allí observo que, dejando de lado el puro azar, los que sobrevivieron al genocidio de los campos de concentración fueron los que pudieron encontrar alguna suerte de significado o propósito en lo que estaban soportando. El significado podía ser algo así como: “Dios me está poniendo a prueba”, o “Tengo que sobrevivir para volver a ver a mi familia” o “Quiero sobrevivir para contarle al mundo lo que aquí ocurre”. Los que no pudieron encontrar ningún significado tenían menos posibilidades de sobrevivir.

Freud hablaba del principio del placer como la motivación básica de los seres humanos. Más adelante Adler postuló que nuestro impulso subyacente era la voluntad de poder y pugna por la superioridad. Frankl, sin embargo, que la voluntad de significado, el esfuerzo por encontrar un significado en la propia vida, era la principal fuerza motivadora en los seres humanos. Sin significado, sentimos que no tenemos porque vivir, nada que esperar, ni ninguna razón para esforzarnos por nada. El significado nos da una dirección en la vida.

Alrededor de los años cincuenta Abraham Maslow se le ocurrió una idea brillante: ¿por qué no estudiar la psicología de las personas felices, realizadas?. Hasta entonces sólo se había estudiado a los enfermos nunca a los satisfechos y triunfadores.

Para nuestro análisis, la deducción más importante que se puede sacar de la obra de Maslow es su creencia en que la avidez por alcanzar algo espiritual es parte innata de nuestra estructura, tanto como lo son el deseo que nos alimenten como el sentido de pertenencia. “Las delicias del crecimiento humano tienen que ser más tentadoras que los deleites de la seguridad, porque si no, no creceríamos”.

Más allá de las necesidades cotidianas de sexo, trabajo o dinero, por destacar sólo unas cuantas es de vital importancia cultivar la belleza, la compasión, la inspiración creadora, la generosidad, el júbilo, la beatitud, el amor, la devoción, la serenidad, la paz, la aceptación, el perdón, la abnegación, el silencio, la caridad y el servicio desinteresado a los demás. Todas estas cualidades transpersonales son la que hacen que nuestra vida se llene de significado. Siempre hay que tener presente que el significado en la vida no se encuentra buscándolo sino al contrario haciendo tareas que le den un significado. Cultivar la caridad y el amor al prójimo trae a nuestra vida regeneración, desapego y un creciente sentimiento de liberación.

Parte de nuestro proceso de crecimiento y transformación consiste en cultivar e integrar estas funciones superiores equilibrándolas con el resto de tendencias de nuestra personalidad. Para la mayoría de las personas que se proponen crecer en estas cualidades, penetran en una época de fluctuaciones entre luz y oscuridad, cumbres y abismos,  júbilo y desencanto, fe e incredulidad. Esta es una época en donde es necesario examinar y despejar los obstáculos que se oponen al fluir de nuestro deseo de autorrealización.

Assagioli, el fundador de la psicosíntesis, señala muy acertadamente que la oruga tiene más suerte que nosotros, su transformación se produce en la paz y la seguridad relativas de un capullo. Nosotros, en cambio, podemos estar en mitad de un profundo cambio en nuestro crecimiento, y sin embargo lo más frecuente es que todos esperen que sigamos con nuestra vida cotidiana como si tal cosa. Assagioli compara la situación con el intento de reconstruir una estación ferroviaria sin molestarse en interrumpir el tráfico existente. Durante un tiempo todo es un problema por partida doble. Luego cuando la obra está construida llega la paz y el orden.

La búsqueda de significado trae realización, el desarrollo de cualidades transpersonales nos libera paulatinamente del egoísmo inherente a las necesidades instintivas. La necesidad de encontrar significado a la vida es tan importante que vale la pena el que nos entreguemos un poco más a ella. 

Frederic Solergibert

Frederic Solergibert Sorni

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. Psicoterapeuta y Consultor. Autor de "Lo que no se ve" y Bajo el árbol amigo" libros publicados en España por Ediciones Urano. Consultor en Astrología Psicológica. Consultas en Madrid, Barcelona y Gran Canaria.

Puedes concertar una cita al teléfono (34) 932 071 003 

Para cualquier pregunta puede ponerse en contacto a través de la siguiente dirección: frederic@servisalud.com