La realidad es que partimos de una situación exitosa

Debemos actuar como si fuera imposible fracasar. La realidad es que partimos de una situación exitosa. No importa lo que suceda, no importa la apariencia que posea el acontecimiento, siempre somos exitosos. El problema no reside en lo que nos sucede sino en como lo interpretamos. Al igual que relata Platón en el mito de la caverna, percibimos sombras a las que llamamos realidad, cuando quizás no son otra cosa que manchas proyectadas por el fuego en una habitación que llamamos existencia. No importa tanto lo que nos sucede, la verdad es que aprendemos lecciones a través de nuestras experiencias. Lo que parece ser un fracaso es sencillamente un escalón hacia el logro del éxito. La realidad es que podemos realizar cualquier cosa dirigiendo nuestro pensamiento hacia ella. Lo que hoy parece ser un fracaso nos enseña lo que no debemos hacer, lo que no funciona. Nos envía de regreso al aprendizaje. Nos hace reenfocar, nos pide hacerlo de nuevo.

El camino de la vida está cubierto con las sombras de las personas llenas de promesas, repletas de buenas intenciones. Individuos que prometen, pero a quienes les falta la determinación para actuar. Personas que hacen proyectos que no son capaces de cumplir. Que prometen hacer mañana lo que pueden hacer hoy. Gentes con buenas intenciones pero sin el poder para llevarlas a cabo, simplemente esperan que algún día sus promesas se hagan realidad. Un proyecto sin determinación es absolutamente estéril. Te dice lo que podrías hacer, si quisieras. Pero no te atreves. Convierte tu promesa en un plan, crea una estrategia para hacer de tus sueños realidades. No hagas proyectos para el día de mañana, si los puedes comenzar a poner en funcionamiento hoy.

Nosotros creamos el mundo a través de lo que decimos, de nuestras acciones, de nuestras formas de ser. La afirmación que siempre me hago es: Poseo lo que preciso tener para crear un futuro digno de mí. De esta declaración obtengo la energía que me permite continuar caminando hacía adelante, manifestando mis objetivos. Este es mi momento de compromiso. Tomo una postura y hago la declaración de crear una nueva realidad. No se trata de un proyecto arbitrario, de una ilusión, sino que siento que este es el momento adecuado para llevar a cabo este objetivo. Siento profundamente dentro de mí que esa realidad ya está en el mundo y sólo está esperando a que yo la manifieste.

Pasar de la resignación a la posibilidad es un estado del ser. Requiere estar en contacto con nuestra naturaleza interna, pertenece al mundo espiritual. Espiritual porque tiene que ver con el corazón humano. Porque es un estado de auténtica presencia y que resuena en las personas de nuestro alrededor ejerciendo una enorme atracción. Y si ellos están en este mismo espacio o acercándose a él, resuenan conmigo y las oportunidades se manifiestan. No es algo excepcional, es algo natural. Las puertas se abren porque mí determinación las empuja.

La capacidad de realizar nuestros objetivos tiene que ver más con nuestro ser –nuestra orientación total de carácter y conciencia- que con lo que hacemos. El éxito es un estado de creación que se manifiesta día a día. Un dominio en el que nosotros y los que nos rodean participan y profundizan de nuestra comprensión de la realidad. Un acto colectivo que hace nacer un proyecto y le da el coraje necesario para llevarlo a la práctica. 

Un hecho sincrónico que precipita que las coincidencias se manifiesten. Allí donde caminas obtienes una respuesta, conoces a una nueva persona que acaba de conocer a una tercera, que es la que nos facilitará el dato clave.

Realiza tus sueños. Cuando tenemos una misión, abrazamos totalmente este propósito y permanecemos enfocado en él hasta que la tarea se termina. Cuando tenemos un objetivo nos sentimos valiosos, dignos y respetados. Respétate y haz realidad tus objetivos. Sé exitoso. Comprométete ante ti mismo. Este es un tipo de compromiso que no comienza con la voluntad sino con una buena disposición. Empieza a escuchar tu voz interior que te ayudará en la marcha de tu viaje y cofía en el despliegue de tu destino, sabiendo que cualquier cosa que precises estará disponible en el momento que decidas abrazar tu objetivo.

Las personas somos criaturas de costumbres. Hacemos lo que sabemos, lo que nos es cómodo y lo que creemos que va a funcionar. Hay sin embargo ocasiones en que la vida nos muestra que no podemos quedarnos allí donde nos hemos quedado, que es necesario continuar caminando, abriendo nuevas puertas. Las llaves de todas las puertas están dentro de ti. Ten fe en ti mismo. Tú en ti mismo, eres la llave que abre la puerta al éxito y la realización.


Frederic Solergibert Sorni

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. Psicoterapeuta y Consultor. Autor de "Lo que no se ve" y Bajo el árbol amigo" libros publicados en España por Ediciones Urano.

Consultor en Astrología Psicológica. Consultas en Madrid, Barcelona y Gran Canaria.

Puedes concertar una cita al teléfono 932 071 003

Para cualquier pregunta puede ponerse en contacto a través de la siguiente dirección: frederic@servisalud.com