Mediúmnidad y Glándula Pineal

La Glándula Pineal o Epífisis es una glándula neuroendocrina que regula el ritmo circadiano. Es una estructura en cónica aplanada con forma de piña, de ahí su nombre. En los seres humanos está ubicada en la pared posterior del tercer ventrículo, cerca del centro del cerebro y a la altura de los ojos.

La glándula pineal posee dos tipos de células denominadas: Pinealocitos y células interticiales. Además de estos dos tipos de células también posee unas formaciones calcáreas conocidas como acérvulos cerebrales o arenilla cerebral. Estas formaciones parecen ser producto de la precipitación de fosfatos y carbonato de calcio: Cristales de Apatita.

Los cristales son detectables ya en la infancia y aumentan en cantidad conforme pasan los años. Dado que son opacos a los rayos X y están ubicados en el plano sagital del encéfalo, se usan como marcadores en los estudios radiográficos y de tomografía computarizada.

Al igual que los seres humanos, todos los animales poseen esa glándula; ella los orienta en los procesos migratorios, sintonizando el campo magnético. En los animales, la glándula pineal tiene foto-receptores iguales a los presentes en la retina de los ojos, posiblemente porque el origen biológico de la pineal es la misma de los ojos, de hecho es literalmente un tercer ojo.

En el ser humano no existe ninguna glándula pineal igual a otra, sus estructuras cristalizadas están en capullos, poseyendo muchos electrones en su superficie. Su función es captar los campos electro-magnéticos. Cuando llega un campo magnético a la glándula, golpea un cristal rebotando hacia otro cristal y así sucesivamente reteniendo las informaciones del mensaje.

Dicho de otro modo, la pineal es como si fuera el buzón de un teléfono móvil. Capta vibraciones del espectro electromagnético, traduce las emociones de nuestros pensamientos y la energía del mundo espiritual, archivándola e interactuando con el cerebro de las más distintas formas.

Probablemente la glándula pineal evolucionó de un órgano foto-receptor a un órgano neuroendocrino. La pineal no explica íntegramente el fenómeno mediúmnico, del mismo modo que los ojos no explican la visión. Podemos tener unos ojos perfectos, pero sí el área cerebral que tiene que interpretar la imagen está dañada, no la podremos ver. De la misma manera que en un ordenador, podemos tener todos los programas, pero si la pantalla no funciona, no veremos nada. 

La pineal, en relación con la mediúmnidad, capta el campo electromagnético, impregnado de informaciones. Pero luego toda esta información tiene que ser interpretada en áreas cerebrales concretas, como por ejemplo, el cortex frontal. Un papagayo tiene gandula pineal, pero no va a poder interpretar información espiritual, porque él no tiene un área en el cerebro que le permita hacer juicios.

La existencia de la glándula pineal no basta para que se dé el fenómeno de la mediúmnidad, sino que precisa del cono que va hasta el cortex frontal, que es donde se hace el juicio de aquello que absorbe. La mediúmnidad es una función del sentido “captar-percepción”, recibe la información para que luego el cerebro pueda hacer el juicio de lo que está ocurriendo. Es por esto que la mediúmnidad es una función presente en mayor o menor medida en todos los seres humanos. Si una persona no la acrecienta, si no la trabaja es una pérdida, puesto que nuestro organismo ha nacido con esta puerta abierta.

La pineal forma cristales de apatita. Cuan mayor es la concentración de estos cristales, mayor es la mediúmnidad de la persona, puesto que tiene más facilidad para absorber el campo electromagnético y captar informaciones. Es posible visualizar estos cristales en la tomografía.

La mediúmnidad es muy diferente a una enfermedad mental. En la dolencia mental el paciente no tiene el criterio de la razón; en trance mediúmnico, se mantiene ese criterio. Cuando un médium dice que incorporó a tal entidad espiritual, pero que él, el médium, continúa siendo la misma persona, sabemos que usó su criterio, juzgó racionalmente lo que ocurrió. Ahora, ¿un individuo que dice ser Napoleón Bonaparte? Ahí la persona perdió el criterio de la razón. Esa es la diferencia entre mediúmnidad y esquizofrenia.. 

En su libro Misioneros de Luz, André Luis dice que la glándula pineal es la encargada de la mediúmnidad, a través de ella capta el encargo, ella es la antena de conexión. En 1938 un investigador llamado Volkrath descubrió que la pineal es un sensor que convierte onda magnética en estimulador neuroquímico. Probablemente el trance mediúmnico ocurre por contacto magnético como si fuera un móvil, pero con espectro magnético distinto. Clínicamente se pueden determinar estos estados de proyección o desdoblamiento que llamamos mediúmnidad.

Desde el punto de vista espiritual, René Descartes, hace más de 400 años definió a la glándula pineal como el punto donde el alma se encuentra al cuerpo. Los pensamientos no pueden producirse dentro del cerebro, tienen que venir de fuera de este y serian instalados por una cuestión de lógica formal de raciocinio informático. Se dice que el ser humano es un ser biológico, psicológico y espiritual. El cuerpo no puede tener autoconciencia, la conciencia viene de fuera, la mente está instalada en el cerebro, el cerebro es un instrumento de la persona que es, en realidad, espíritu.

En cualquier expresión de religiosidad, se activa la mediúmnidad, que es una unión con el mundo espiritual. Un hindú, un católico, un judío o un protestante que estuviera haciendo  oración, estaría activando su capacidad de sintonizar con un plano espiritual. Eso es lo que se llama mediúmnidad, que significa intermediar. La mediúmnidad no pertenece a una determinada creencia o religión, sino que es una función natural de la que hablan todas las religiones. 


Este artículo ha sido escrito a partir de las investigaciones realizadas por el Dr. Sergio Felipe de Oliveira, psiquiatra, investigador y profesor de la Universidad de Sao Paulo. Brasil