Relaciones Personales

Tus conexiones con otras personas –tu relación con ellas y su reacción hacia ti- son el eje de tu sentido del yo y de tu visión del mundo. Cuando te comunicas con otros eres tú mismo, y, si quieres, puedes reestructurarte continuamente. De todas formas, el contacto con ellos y el valor que otorgues a tus relaciones varían cada día y dependen de tu historia personal.

Los diferentes estratos de la conexión humana

Tus conexiones con los demás no sólo se manifiestan en tus amistades y relaciones personales, en tu trabajo y en los encuentros sociales, sino en tu sentido de pertenecer a la raza humana y en tu sintonización con el propio fenómeno de la vida –con el tiempo, el espacio y la muerte-. Apartar la muerte y su significado de nuestro pensamiento, por ejemplo, tiene un efecto fundamental con el fenómeno de la vida.

Cómo te relacionas con los demás

Algunas personas se inclinan por dar prioridad a su mundo interior, y consideran secundarias, aunque importantes, sus relaciones con los demás. Otras ocupan la mayor parte de su vida en el intercambio con los demás, dejando sus preocupaciones internas al final de la agenda diaria. La manera de relacionarte con ellos no sólo depende de estas tendencias básicas sino de tu autoestima y de tu disposición social.

En tu desarrollo, durante la infancia y la adolescencia, adquiere un rico e intricado tejido de experiencias para tus relaciones con los demás. Algunas, segura que te vienen muy bien. ES posible que seas capaz de interpretar las ideas de otras personas, como estás haciendo ahora mismo. Tal vez te sea fácil comunicar tus ideas. Quizás eres confiado entre extraños o en situaciones difíciles. Tal vez seas rápido para “conectar” con las necesidades de los amigos. Pero otras disposiciones de ánimo pueden ser débiles o no haberse formado. Lo que suele ocurrir es que depositamos la confianza enun modo de comunicarnos que funciona bien en un aspecto de nuestra vida, pero que no es apropiado en otros. El pensamiento lógico y la determinación que te mantienen en el trabajo, por ejemplo, pueden no servir de ayuda cuando se trate de relaciones sexuales o del cuidado de niños. Del mismo modo, la delicadeza necesaria para criar y cuidar a la familia y a los amigos puede ser inadecuada para llevar un negocio o controlar un edificio lleno de gente.

¿Puedes mejorar tus relaciones?

La expresión exterior de tus conexiones con los demás –las peticiones, los estados de ánimo, discusiones, caricias, besos,  instrucciones, órdenes y chistes- suele ser identificable. Pero los procesos de los pensamientos internos que influyen en esa expresión son menos aparentes. Modificar tu modo de relacionarte implica que has de aprender a conocer tus actitudes hacia los otros y la manera en que te acercas y te comunicas con ellos. Una vez desenmascarado tu estilo interpersonal –tu manera de enfrentarte al conflicto, a la intimidad y a la responsabilidad, por poner un ejemplo- puedes iniciar lamejora de esas relaciones.

Presentándote frente a los demás

El acercamiento a otras personas e una de las formas más explicitas en que se descubre tu mente. Cuando conoces a alguien por primera vez, das una primera impresión inmediata. ¿Qué tal te presentas? ¿Cuáles son tus potenciales y debilidades en sociedad y en qué situaciones te resulta mejor tu presentación? Haz unas listas de los rasgos que de tu carácter con los que te identificas ante el hecho de  presentarte ante los demás

Tus potenciales:Eres ingenioso, entusiasta, comprensivo, vivaz, amigable, sensible, alegre, tolerante, competitivo, sincero, agudo, persistente, paciente, erudito, perceptivo, capaz de hacerme entender, calmo y comedido, capaz de hablar con claridad…

Tus debilidades:Incapaz de pensar con lógica, incapaz de promocionarte, amargado, dubitativo e inseguro, demasiado contundente, fácil de convencer, impaciente, hostil, obstinado, lento a llegar a conclusiones… Sueles sufrir bloques mentales, tener que decir la última palabra, divagar o se incoherente, subestimarte, sufrir bloqueos mentales, incapaz de disentir o discutir…

Situaciones:Como mucha gente, lo más probable es que te desenvuelvas mejor en unas circunstancias que en otras. ¿Sabes dónde o cuando estás en el mejor momento y cuándo eres propenso a tener dificultades? Analiza dónde te sientas más cómodo o más incómodo: en conversaciones entre dos, al hablar ante mucha gente, al estar en casa, al hablar con personas mayores, en las reuniones sociales, al dirigirte a extraños, estando con personas muy educadas o hablar con gente ordinaria y basta, estar con personas que admiras, respetas o temes, con el sexo opuesto, cuando te sientes más joven o mayor que los demás…

Sentimientos:Los sentimientos siempre están relacionados con la presentación. La ansiedad, el desdén, el alejamiento y el placer suelen comunicarse instantáneamente; por ello si los reprimes puedes mostrarte precavido, confuso o vulnerable. Los sentimientos te crean nervios, ansiedad, miedo a quedarte en blanco, incomodidad, tendencia a hablar demasiado, miedo a herir a los demás, tensión, imposibilidad de contener las emociones…

Confianza:Si tienes problemas con tu presentación, ¿cuál piensas que es la razón? ¿Es porque te sientes de alguna de estas maneras? Nervioso, tímido, humilde, agresivo, modesto, desapegado, autocrítico, inferior, escuchas más que hablas, falto de confianza.

Valora estos aspectos, hazte listas de potencias y debilidades, analízalas y seguro mejorarás la relación contigo mismo y con los demás.


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