Ser o estar feliz

Si todo en la vida es relativo, relativa también es la idea que cada uno hace de la felicidad. Para unos, felicidad es dinero en el bolsillo, cerveza en la nevera, ropa nueva en el armario. Para otros la felicidad representa el éxito, la carrera brillante, el simple hecho de sentirse importante. Para otros muchos, ser feliz es conocer el mundo, tener un conocimiento profundo de las cosas de la tierra y del aire. Pero para mí, ser feliz es diferente, ser feliz es ser capaz de sentirme en paz independientemente de la situación que esté viviendo.

Años atrás una madre que había perdido repentinamente a su hija me decía: Cuando murió mi hija pensé que nunca más iba a poder ser feliz; me hundí en el más profundo desconsuelo y pasaba los días llorando, reprochándome y culpándome, por no haber pasado más tiempo con ella o por haberla educado demasiado severamente… Me encerré en casa aferrándome al dolor. La última experiencia compartida había sido el dolor de su muerte y creía que asiéndome al dolor en algún modo retenía a mi hija a mi lado. Los años han pasado y ahora cinco años después sigo pensando que nunca voy a ser feliz. Pero he descubierto que puedo estar feliz. Me he dado cuenta que yo tengo otros hijos y un marido y una madre y muchos amigos…. A los cuales me debo. Sí, mi hija ya se fue, ya no la encuentro en casa, pero sigue siendo mi hija allí donde se encuentre. Y yo donde estoy, tengo que permanecer bien para poder continuar siendo la madre de mis hijos, la pareja de mi marido, la amiga de mis amigos. Continúo pensando que nunca seré feliz, pero sé que puedo elegir estar feliz. Sé que cada día puedo elegir entre estar triste o estar feliz, y elijo estar feliz. Cada cierto tiempo me entristezco y lloro, lloro muchísimo, pero después seco mis lágrimas y tomo la decisión de estar feliz.

Escuchar las palabras de aquella madre me hicieron comprender que la felicidad no es una quimera a alcanzar sino un estado de conciencia libremente elegido. Y desde aquel momento todos los días me pregunto: Frederic, ¿cómo eliges estar hoy? Hoy tengo la opción de estar triste, enfadado, rabioso o también contento, satisfecho o feliz. Y elijo estar feliz. Llegar a ser feliz, quizás parezca una ilusión, pero tomar la elección de estar feliz, es una realidad creada a partir de una decisión libremente elegida.

Durante estos años la elección de estar feliz me ha traído numerosos descubrimientos. Tengo que confesar que al principio no tenía ni idea de lo que era estar feliz. Los que hemos tenido pocos recursos económicos sabemos muy bien que la felicidad no depende de lo que poseemos. Conocemos el valor de una sonrisa, de una fiesta improvisada con amigos, y de tantas y tantas pequeñas cosas que no cuestan dinero. También sabía que ciertamente hay cosas que ayudan a ser feliz. Pero la felicidad no es nada de todo esto. Sino que es un estado de vida.

Con los años empecé a ser consciente de la íntima relación que existía entre tiempo y felicidad. Me di cuenta de que el tiempo es un valor muy poco tenido en cuenta y que a menudo es malgastado. Y comencé a gestionar mi tiempo de la forma más útil, descubriendo que la pérdida de tiempo nos hacer sentirnos inútiles y alguien que se sienta inútil no puede estar feliz.

También descubrí que la felicidad tiene que ver con la paz interior. Descubrí que podemos tener defectos, vivir ansiosos y algunas veces enfadarnos. Pero no olvidemos de que nuestra vida es nuestra mayor empresa. Y que sólo cada uno de nosotros puede evitar hacer suspensión de pagos. Es importante recordar que hay muchas personas que nos necesitan o que nos apoyan y que estar feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajo sin cansancio, relaciones sin decepciones. Estar feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el escenario del miedo y amor en los desencuentros.

Descubrí que estar feliz es vivir cada día como un manantial de oportunidades. Es en primavera ser amante de la alegría y que en nuestro invierno seamos amigos de la sabiduría. Que cuando nos equivoquemos en el camino, comencemos otra vez. Es tener siempre la capacidad de arriesgarse, puesto que así estaremos cada vez más apasionado por la vida. Es descubrir que estar feliz, no es tener una vida perfecta, más si saber usar las lágrimas para regar la tolerancia. Aprovechar las pérdidas para refinar la paciencia, los errores para esculpir la serenidad, usar el dolor para expulsar los obstáculos y abrir las ventanas de la inteligencia.

Nunca te olvides de las personas que amas, Jamás olvides tu elección de estar feliz. Las personas que hacen esta elección aprendemos a usar nuestro tiempo convenientemente. Aprendemos el valor del tiempo que dedicamos a nosotros y el que dedicamos a los demás.

Estar feliz es una elección que da significado a nuestra vida. 


Frederic Solergibert Sorni

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. Psicoterapeuta y Consultor. Autor de "Lo que no se ve" y Bajo el árbol amigo" libros publicados en España por Ediciones Urano.

Consultor en Astrología Psicológica. Consultas en Madrid, Barcelona y Gran Canaria.

Puedes concertar una cita al teléfono 932 071 003

Para cualquier pregunta puede ponerse en contacto a través de la siguiente dirección: frederic@servisalud.com