Un baño en suite, ¿puede ser armónico?

Es cada vez más frecuente encontrar baños dentro del dormitorio. Lo que se conoce como suite o dormitorio suite por inspirarse en las habitaciones de los hoteles. En principio, no parece mala idea seguir el ejemplo de los profesionales del acogimiento: si estás confortable en la habitación de un buen hotel, por qué no reproducirlo en tu casa.

Por supuesto, podemos hacerlo, pero debemos hacerlo bien. El espacio y los medios que una gran cadena de hoteles dedica a sus habitaciones pueden no coincidir con las que tienes en tu casa.

Un baño anexo a un dormitorio puede tener un lavamanos e, incluso, una ducha o bañera, pero debería evitar el inodoro, que debe situarse fuera de la habitación, para evitar los olores y el ruido que inevitablemente se filtrarán en el dormitorio alterando el sueño. ¿Nunca se han despertado por el ruido de una cisterna que gotea o no quedó  bien cerrada?

Las ventajas de un lavamanos o ducha cerca del lugar donde duermes es la mayor intimidad, la comodidad de no pasearse por la casa medio vestido,…. Pero deberíamos asegurarnos que este baño tiene luz natural y renovación de aire propia, que no sea a través del dormitorio. Las ventajas de la proximidad se verán anuladas por tener un espacio oscuro y quizás pequeño y húmedo que no invite a la relajación y el disfrute.

De acuerdo al Feng Shui, cada habitación (de hecho, cada espacio) de la casa cumple una función y tiene una esencia propia, un alma, una atmósfera diferenciada según las personas que la habitan, el momento concreto de su vida, sus objetivos personales… En el caso del baño, su esencia básica es la intimidad física y la relajación. Llevándolo a un plano más amplio, el disfrute del cuerpo. Así que tenemos una prueba fácil para saber si su baño cumple está función: ¿Te sientes relajado y tranquilo en tu baño? ¿Puedes usarlo para cuidar tu cuerpo o es simplemente un elemento práctico donde deshacerte de los residuos corporales y la suciedad superficial? ¿Altera la tranquilidad y la intimidad de tu dormitorio por esta demasiado cerca o no estar aislado?

Así, un baño demasiado cercano al dormitorio que no cumpla sus funciones adecuadamente  puede ser contraproducente, alterando la duración y calidad del descanso y, en ciertos casos extremos, facilitando la aparición de enfermedades relacionadas con la humedad y el agua.

Así pues ¿podemos usar el Feng Shui para potenciar o corregir nuestro baño? Por supuesto, unos consejos generales nunca pueden substituir una consulta personalizada de tu casa, pero si que podemos seguir unos cuantos principios básicos para poder crear esa atmósfera de intimidad que el Feng Shui aconseja.

Se trata de cambiar la perspectiva que tenemos de nuestra casa y ponerle imaginación; no sólo por razones estéticas, sino energéticas. Como se encuentre nuestro baño, se encontrará el área del Bagua correspondiente. El Bagua es el mapa anatómico de nuestra casa que indica que áreas de nuestra vida: dinero, salud, relaciones, hijos, trabajo, espiritualidad… se ven influenciadas por los muebles, cuadros, objetos personales que tengamos situados en ella.

En el caso del baño con su exceso de agua, tonos brillantes y elementos de cristal y metálicos no deberíamos centrarnos en materiales de este tipo sino en elementos naturales como madera, barro cocido, plantas, etc… Un baño muy blanco y negro será frío y restará energía. ¿Limpio? ¿Bonito? Si está ejecutado adecuadamente, sin duda, pero en un nivel psicológico y emocional (y, por tanto, energético) no animará a usarlo y sobre todo a disfrutar del espacio como un lugar de disfrute.

Busca la manera de acuerdo a tus criterios estéticos y vitales de crear un baño vibrante, cálido y acogedor. ¿Cómo hacerlo? Intenta crear en tu casa el baño que te gustaría encontrar en un hotel al que fueras pagando.

PRINCIPIOS BÁSICOS

Debemos intentar que la separación entre dormitorio y baño sea adecuada para mantener la intimidad de cualquiera que se encuentra en alguna de las dos áreas. Las razones son obvias, casi nadie desea despertarse y ver a través de una pared de cristal como nuestra pareja realiza alguna actividad privada.

Siempre que sea posible podemos usar luz natural. Cuando esto no sea posible, debemos usar luces de gama solar completa que den un tono natural a la piel y permitan ver con claridad. ¿Nunca te miraste a un espejo bajo la luz de un fluorescente o intentaste afeitarte o maquillarte bajo una bombilla de 40 w?

Intenta lograr una vista bonita desde la ventana del baño. Si el baño no tiene ventana lucha por crear una sensación de profundidad y espacio por medio de imágenes con perspectiva, especialmente, paisajes

Usa materiales naturales como barro cocido tratado, gres en tonos tierra no demasiado oscuros, madera tratada (recuerda que la madera y el agua se llevan bien: los barcos han sido de madera durante milenios)

Usa plantas naturales si tienes luz o busca aquellas que pueden vivir bajo un foco adecuado. Usa flores naturales que renueves periódicamente: es tu baño, el que tú usas, las flores son para ti y no sólo para las visitas. De nuevo recuerda la experiencia de entrar en una habitación de hotel y encontrarte con flores cortadas o una orquídea en el baño ¿Cuál es tu sensación. acogimiento, calidez, prosperidad…? Cualquiera que sea puedes reproducirla en tu hogar siempre que lo desees.

Muchos de estos consejos tienen también por finalidad compensar el exceso de las energías Agua y Metal que suelen ser habituales en los baños, pero esa parte técnica es más adecuada para los consultores profesionales.


 

Ángel García

Consultor en Feng Shui Esencial,  graduado por la Western School of Feng Shui de Estados Unidos y director de la Escuela Europea de Feng Shui. Realiza consultas en presencia o a distancia sobre plano en toda España. Cabe destacar que Ángel García ha realizado proyectos de Feng Shui para las principales empresas de nuestro país.

Ángel García atiende consultas en toda España. Puedes concertar una cita al teléfono 932 071 003 1