México, del mito a la realidad. Agosto 2006

TEOTIHUACAN: LA MISTERIOSA CIUDAD DE LOS DIOSES

Las impresionantes ruinas de la gran ciudad de Teotihuacán se hallan casi a igual altitud que la otra gran ciudad del nuevo mundo, Machu Picchu en Perú. Pero aquí terminan las semejanzas, pues mientras que la última está inscrita entre escarpados precipicios. Teotihuacán se alza en medio de una amplia llanura en el valle de México.

Esta carte blanche topográfica permitió que los diseñadores de la ciudad dieran rienda suelta a sus ideas acerca de las relaciones masa superficie y luz/sombra. Teotihuacán da la impresión de un enorme experimento de organización y control de una gran población, basado en el temor y la autoridad.

Las pirámides del Sol y de la Luna

Teotihuacán abarca una superficie de 23,5 km2; está dominada por la gigantesca pirámide del Sol, construida en el siglo I dC sobre las ruinas de una estructura anterior. Cada lado de la base mide 225 m de longitud, dimensiones similares a las de su equivalente en el viejo mundo, la Gran Pirámide de Keops, aun cuando su altura -70 m-- sea menor que la mitad. Esto no empequeñece la organización necesaria para montar los casi dos millones y medio de toneladas de ladrillos cocidos al sol que configuran su estructura.

Los arqueólogos descubrieron por azar, en 1971, que a unos 6 m debajo de la pirámide existe una caverna natural de casi 100 m. usada como centro sagrado antes y después de la construcción de la pirámide. Con anterioridad a la conquista española, los mexicanos consideraban este tipo de cavernas como senos maternos en los que habían sido engendrados el Sol y la Luna y los antepasados de la especie humana, en un pasado remoto. La pirámide de la Luna, restaurada recientemente, es un edificio similar, construido en la segunda mitad del siglo II, pero de menor tamaño, con una base de 145 m de lado. La diferencia de tamaños entre los monumentos solar o masculino, y lunar o femenino no es exclusiva del nuevo mundo. Muestra de ello es la catedral de Chartres, donde la aguja rematada por un sol es bastante más alta que la rematada por una luna.

A partir de la pirámide de la Luna en dirección sur se extiende la avenida de los Muertos, de más de 3 km de longitud. En realidad, se trata de un conjunto de patios abiertos, de 145 m de anchura cada uno y con pequeñas plataformas que los aztecas identificaban como tumbas. Tal afirmación es errónea, pues los habitantes de Teotihuacán cremaban a sus difuntos y envolvían los restos en una mortaja, enterrándolos después bajo el suelo de sus casas.

La avenida atraviesa la Ciudadela, un gran recinto cuadrado de 640 m de lado. En el lado oriental se alza el Templo de Quetzalcóatl, una pirámide escalonada de seis plantas, construida en la forma típica de «talud tablero», con filas de paneles rectangulares superpuestos en las paredes inclinadas. En ella hay tallas extraordinariamente vistosas de la Serpiente de Fuego, que conduce al sol en su trayecto diario, y la Serpiente Emplumada o Quetzalcóatl, que representa la unión de Aire y Tierra, o de Cielo y Tierra.

Las excavaciones más recientes han comprobado que la avenida de los Muertos continúa durante otros 3,2 km más allá de la Ciudadela, donde se cruzaba con otra de igual longitud en dirección este-oeste. Así pues, la ciudad estaba dividida en cuatro sectores, como la capital azteca de Tenochtitlan, que se construyó mucho después en lo que hoy es el corazón de Ciudad México.

Los constructores de Teotihuacán

Se desconoce quiénes fueron los autores de la construcción de la mayor ciudad de la América precolombina. En otro tiempo se creyó en la autoría de los aztecas, pero ocurre que cuando éstos descubrieron la ciudad, la misma llevaba ya siete siglos en ruinas. De hecho, estas ruinas impresionaron de tal modo a los aztecas que les impusieron de nombre Teotihuacán, que en su idioma náhuatl significaba «El lugar de los que siguen el camino de los dioses».

Quienesquiera que fueren los constructores de tan magnífica ciudad, es indudable su maestría en las artes de la arquitectura y la administración. Las muestras más imponentes de su escultura están representadas por austeras máscaras de piedra, realizadas en basalto negro o verde y en jade, con ojos de concha de mejillón o de obsidiana. Sus cerámicas características eran vasijas cilíndricas o en forma de jarrón, con tres pies y motivos decorados que recuerdan los de los bronces chinos.

La obsidiana, que se obtenía de los volcanes que rodean la llanura, era muy apreciada en la antigüedad debido a la posibilidad de que de ella se obtuviesen bordes muy afilados. En Teotihuacán había por los menos 350 sitios en los que se elaboraba la obsidiana, quizá base de la riqueza mercantil de la ciudad. Teotihuacán comerciaba con las tierras altas del centro de México, y probablemente con gran parte de América Central, siendo posible incluso que ejerciera dominio sobre estas tierras. Se han encontrado elegantes jarrones, fabricados en esta misteriosa ciudad, en las tumbas de personajes importantes de todo México del periodo que va del 150 al 600 dC, cuando Teotihuacán se hallaba en el cenit de su poder. En aquella época, la población debería sumar 200.000 personas, lo que la convertía en la sexta ciudad más populosa del mundo.

Las agujas y punzones de hueso hallados demuestran la fabricación de ropas y cestería. Aunque no se ha descubierto ninguno, también debieron existir libros, pues los habitantes de Teotihuacán conocían la escritura. Esta no ha sido descifrada, pero es sabido que este pueblo se valía de rayas y puntos para los números, al igual que sus predecesores, los olmecas. Y su dieta alimenticia resulta exquisita incluso para nuestros tiempos: corzos, conejos, pavos, patos, gansos, pescado, maíz, judías, calabazas, tomates y aguacates.

¿Qué ocurrió con esta magnífica metrópoli?

El final de Teotihuacán está tan rodeado de misterio como sus orígenes. Es probable que su ruina comenzara a gestarse a medida que el clima fue haciéndose más árido, con la consecuente disminución de las cosechas. Pero el estallido definitivo ocurrió hacia el 700, al ser incendiado el centro de la ciudad por invasores bárbaros del norte, que posteriormente optaron por vivir en la ciudad durante 200 años más.

Así terminó una de las más brillantes civilizaciones del nuevo mundo. Sus ruinas siguen siendo espectaculares, pero el sitio debió ser mucho más impresionante cuando el basalto negro estaba estucado y pintado con todos los colores del arco iris. En una época en la que la grandeza de Roma no era sino polvo, y Europa sufría el asalto de las hordas bárbaras, México contó con una civilización que combinaba en grado elevadísimo la cohesión social y la sensibilidad artística. Pero faltan todavía años de laboriosa investigación antes de que las arenas del valle de México revelen los misterios de Teotihuacán.

La información que aparece en esta página es únicamente informativa. La mantenemos para que puedas ver las características de los programas culturales que organiza Salud y Desarrollo Personal 

 

 

Domingo, 30 de julio – ESPAÑA – MEXICO D.F.

Presentación en el aeropuerto dos horas antes de la salida del vuelo. Trámites de facturación y salida en vuelo regular de la compañía Lufthansa con destino a Frankfurt.

  • Desde Barcelona salida a las 6.55 horas y llegada a las 9.05.
  • Desde Madrid salida a las 6.30 horas y llegada a las 9.05 horas.

Llegada a Frankfurt y enlace con el vuelo de la compañía Lufthansa a las 14.10 directo a México D.F.  Servicio de comidas a bordo. Llegada a las 18.55, trámites de aduana y traslado al hotel.

Alojamiento en el hotel Casablanca.


Lunes, 31 de julio -  MÉXICO D.F. - Centro Histórico

Descansados y después de desayunar en el hotel iniciaremos nuestro primer día en esta megalópolis con mas de 22 millones de habitantes.

El centro de la ciudad es el Zócalo, donde conviven las dos culturas mexicanas: los antiguos templos aztecas y las grandes construcciones de la colonización: la catedral y el palacio presidencial. Toda la  bella arquitectura colonial que vemos en el centro histórico fue edificada sobre la ciudad capital de los aztecas. Muchas de las iglesias se construyeron sobre la base y con las piedras de pirámides y otras edificaciones que ya existían.

Almuerzo en un restaurante situado en el barrio colonial de San Ángel, lugar multicolor repleto de calles adoquinadas, mercadillo y tenderetes. Regreso al hotel.

Alojamiento en el hotel Casablanca.


Martes, 1 de agosto -  MÉXICO D.F. - Guadalupe y Teotihuacan

Desayuno en el hotel. El día de hoy lo dedicaremos a dos visitas que nos llevarán a las dos culturas que han forjado el México actual. Por la mañana nos dirigiremos al centro religioso católico por excelencia: la Basílica de Guadalupe. Guadalupe es el referente religioso de todo México y un claro exponente de sincretismo. El fervor religioso es palpable en este lugar. Las ofrendas no cesan y las tradiciones católicas se entremezclan con creencias ancestrales de una forma muy peculiar.

Después del almuerzo nos dirigiremos al conjunto arqueológico más importante del mundo azteca: Teotihuacan, que en lengua náhualt significa “lugar de los dioses”.

Este recinto ceremonial está atravesado por la Calzada de los Muertos, de 45 mts de anchura y 2 kms de longitud, flanqueada por pirámides, templos y palacios. Soberbia zona sagrada que está dominada por la Pirámide del Sol, una de las obras más importantes de la arquitectura Mesoamericana, y por la Pirámide de la Luna, situada al sur de la calzada. Después de Egipto, estas son las pirámides más impresionantes que existen en el Mundo.

Alojamiento en el hotel Casablanca.


Miércoles, 2 de agosto – MÉXICO D.F.

Desayuno en el hotel.

Por la mañana nos dirigiremos al Museo Nacional de Antropología. Este es sin duda el centro museístico más importante de todo México. En sus modernas salas se han reunido de forma muy didáctica las piezas más excepcionales de las culturas que poblaron el territorio mexicano antes de la llegada de la colonización española. Esta visita nos dará una visión muy completa del gran alcance y maravilloso arte de las culturas prehispánicas.

Después del almuerzo tendremos la tarde libre para callejear, comprar y disfrutar de la vida cotidiana de esta increíble ciudad.

Alojamiento en el hotel Casablanca.


Jueves, 3 de agosto – QUERÉTARO – S. MIGUEL ALLENDE - GUANAJATO

Después del desayuno en nuestro hotel partiremos por la autopista hacia Querétaro, para seguir unos kilómetros más hasta San Miguel de Allende. Esta ciudad, declarada Monumento Nacional por el conjunto de su arquitectura colonial, es residencia habitual de artistas mexicanos y foráneos.

Pasearemos por la ciudad y almorzaremos en una conocida posada.

Por la tarde seguiremos nuestra ruta por un paraje muy singular compuesto de bajos montes cubiertos de chumberas. Las lluvias en esta zona son un bien escaso.

Llegaremos a una de las ciudades más bellas de México: Guanajuato, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Alojamiento en el Parador San Javier


Viernes, 4 de agosto – GUANAJUATO

Desayuno en nuestro hotel.

Iniciaremos nuestra visita a esta maravillosa ciudad por la obra cumbre del arte churrigueresco mexicano: la iglesia de San Cayetano, conocida popularmente como “La Valenciana”. Después vamos a vivir sus calles, nos acercaremos al callejón del beso, al Mercado del Hidalgo, especializado en artículos de piel y conoceremos las cantinas y la vida cotidiana del lugar. 

Después del almuerzo en el hotel nos dirigiremos al Museo de las momias, que contiene una espectacular colección de momias cuyo proceso de momificación ha sido debido a la especial composición de la tierra. Visitaremos también el teatro Juárez, de inspiración clásica y bellos elementos art nouveau.

Alojamiento en el Parador San Javier


Sábado, 5 de agosto – GUANAJUATO – MORELIA

Desayuno en nuestro hotel.

Creemos que esta ciudad se lo merece y esta mañana la tendremos libre para disfrutarla. Tomar un café frente al Teatro Juárez, pasear, hacer compras o simplemente disfrutar del hotel.

Después del almuerzo partiremos hacia Morelia, capital del estado de Michoacán y una de las joyas de la colonización.

Alojamiento en el hotel Virrey de Mendoza.


Domingo, 6 de agosto -  MORELIA

Después del desayuno en el hotel entraremos en el corazón de esta ciudad, comenzaremos por la Catedral y al Convento de San Francisco de gran belleza artística y con una exposición y venta de artesanía considerada la más creativa y refinada de México. Visitaremos la interesante Biblioteca universitaria y el Mercado de los Dulces.

Tomaremos el almuerzo en un lugar con encanto y por la tarde visitaremos el santuario de Guadalupe, joya del barroco mexicano. Dispondremos de tiempo libre hasta nuestro regreso al hotel.

Alojamiento en el hotel Virrey de Mendoza.


Lunes, 7 de agosto – MORELIA – Lago de Patzcuaro y Tzinzuntzan

Desayuno en el hotel.

Saldremos de la ciudad para ir a Patzcuaro, bellísimo pueblo colonial situado junto al lago del mismo nombre. Esta es la tierra de los Tarasco, pueblo indígena que en la época prehispánica resistió el acoso de los aztecas. Esta ancestral villa no tan sólo tiene encanto, es bellísima. Pasear por sus calles observando las casas y la vida es una experiencia única.

El almuerzo es libre porque queremos que sea diferente: junto al puerto hay numerosos restaurantes, chiringuitos y tascas donde tapear su famoso “pescadillo frito”.

Por la tarde, si el tiempo lo permite tomaremos una barcaza hasta la Isla de Janitzio. Es un agradable y relajante paseo. Después nos dirigiremos en autocar hacia la vecina Tzinzuntzan, un clásico de la cultura Tarasca. Se trata de una pequeña y bella zona arqueológica que domina el lago. El centro es modesto pero no es muy visitado por lo que la tranquilidad del lugar y el marco que lo envuelve hace que tenga mucho encanto. Regreso a Morelia.

Cena y alojamiento en el hotel Virrey de Mendoza.


Martes, 8 de agosto -  MORELIA – TOLUCA -TAXCO

Después del desayuno en el hotel saldremos de la ciudad, pasando por Toluca, ciudad industrial. Almorzaremos en ruta y seguiremos hasta llegar a Taxco. Hoy es un día de tránsito, pero necesario para llegar a uno de los pueblos más pintorescos de México. Es como si lo hubiesen pintado entre las montañas que lo rodean. De calles angostas y empedradas es como encontrarse, de pronto, en medio del siglo XVIII.

Alojamiento en el hotel Monte Taxco, lujoso establecimiento emplazado en un risco y que se une a la ciudad mediante un teleférico.


Miércoles, 9 de agosto -  TAXCO

Desayuno en el hotel. Taxco, desde la época prehispánica hasta la actualidad ha explotado minas de plata. Ello le confiere el tener los mejores orfebres del país y ser conocido mundialmente como el centro platero de todo México. Nuestra visita a la ciudad nos llevará a la bellísima catedral, situada en la cima de Taxco y en cuyos alrededores se encuentra el centro neurálgico del pueblo.

Almorzaremos en un restaurante con vistas sobre el pueblo y dispondremos de la tarde libre para conocer los lugares variopintos donde adquirir platería o simplemente ver la vida de este increíble lugar.

Alojamiento en el hotel Monte Taxco


Jueves, 10 de agosto – TAXCO – CUERNAVACA - OAXACA

Desayuno en el hotel.

Un paisaje agradable, un clima y flora tropicales, entre campos repletos de caña de azúcar, nos conduce a Cuernavaca, llamada la ciudad de la eterna primavera por su clima casi invariable durante todo el año. Realizaremos una visita panorámica a la ciudad y tomaremos el almuerzo en un escogido restaurante. Seguiremos nuestra ruta hasta llegar a Oaxaca, ciudad colorida y con una vieja tradición artesana.

Alojamiento en el hotel Camino Real


Viernes, 11 de agosto – OAXACA – MONTE ALBÁN

Desayuno en el hotel.

Saldremos a descubrir y callejear por las calles de Oaxaca, una ciudad que no nos dejará indiferentes. Nuestra visita nos llevará a la iglesia de Santo Domingo, ya que este fue uno de los centros misioneros más importantes en las primeras décadas del siglo XVI.

Nos dirigiremos para almorzar de forma libre al “Mercado de la comida”. Este variopinto lugar tiene una calle repleta de puestos con barbacoa donde el visitante ordena la carne que le interesa, en ese mismo instante la pasan por la parrilla y se come en una mesa anexa que cada puesto tiene. Sin duda una opción de comida diferente que nos permitirá tomar contacto con las hospitalarias gentes del lugar.

Por la tarde nos dirigiremos a visitar la joya arqueológica del mundo Zapoteco: Monte Albán. Situado a 7 km. de Oaxaca, entrar en Monte Albán es entrar en un espacio sagrado. La parte más alta de la montaña se destinó a diversas ceremonias religiosas que constituyeron el cimiento de la vida comunitaria y privada de sus habitantes, mientras que el valle fue el centro de la producción agrícola. Nuestra visita se iniciará en la plaza principal para terminar en el museo de sitio. Monte Albán es uno de los yacimientos más impresionantes del país y tiene las vistas más impresionantes en todas la direcciones. Es una obra Patrimonio de la Humanidad.

Al regreso iremos a conocer la casa “Molinos y Chocolates de la Soledad”, un lugar con auténtico encanto. Podremos catar el Mezcal y comprar algunos chocolates. Aunque no seamos golosos, habremos tenido el privilegio de entrar a uno de los lugares de artesanía chocolatera más conocidos de México.

Alojamiento en el hotel Camino Real


Sábado, 12 de agosto – OAXACA – MITLA - PUEBLA – MÉXICO D.F.

Desayuno en el hotel

Antes de abandonar estas tierras nos trasladaremos a Mitla. Esta zona arqueológica es de gran interés y los mosaicos que decoran las paredes son únicos en todo México. Las ruinas datan casi enteramente de los últimos tres siglos anteriores a la conquista española, cuando Mitla era el más importante centro religioso zapoteca.

Partiremos hacia Puebla. En ruta, por autopista, atravesaremos el “parque natural para la biosfera Tehuacan-Cuicatlán”, lleno de cactus tipo candelabro con una vida media de 450 años. Es todo un espectáculo.

Nos detendremos en Puebla para tomar el almuerzo y seguiremos hacia México D.F.

Alojamiento en el hotel Casablanca.


Domingo, 13 de agosto – MÉXICO D.F. – BAHÍAS DE HUATULCO

Desayuno en el hotel. Traslado al aeropuerto para salir en el vuelo directo a Huatulco.

Situadas en el Océano Pacífico, las bahías de Huatulco son el más reciente complejo costero mexicano que se está formando a lo largo de una serie de bellas playas de arena bañadas por cristalinas aguas. En este lugar, desconocido hasta hace pocos años, parece que los urbanizadores han aprendido de los errores cometidos en otros conjuntos vacacionales de la costa del pacífico como Acapulco o Puerto Vallarta o en Cancún en la costa del Caribe. Así, las zonas urbanizadas están separadas por trechos de costa virgen y la altura máxima permitida de construcción es de seis pisos.

Todo ello hace que actualmente Huatulco sea un lugar turístico agradable, sin masificar, con una sucesión de encantadoras playas lamidas por aguas transparentes y enmarcadas por bosques. Se pueden realizar multitud de actividades o simplemente disfrutar del lujoso hotel.

Alojamiento en el Hotel Gala Beach Resort


Lunes, 14 de agosto – BAHÍAS DE HUATULCO

Día libre dedicado al relax o actividades opcionales.

Alojamiento en el Hotel Gala Beach Resort en Régimen de TODO INCLUIDO.


Martes, 15 de agosto – BAHÍAS DE HUATULCO

Día libre dedicado al relax o actividades opcionales.

Alojamiento en el Hotel Gala Beach Resort en Régimen de TODO INCLUIDO.


Miércoles, 16 de agosto -  HUATULCO – MÉXICO D.F. - FRANKFURT 

Desayuno en el hotel.

Traslado al aeropuerto de Huatulco para salir en vuelo directo con destino a México D.F. Cambio de terminal y facturación para el vuelo de la compañía Lufthansa directo a Frankfurt. Salida a las 20.50 horas. Cena y noche a bordo.


Jueves, 17 de agosto -  FRANKFURT - ESPAÑA

Llegada a Frankfurt a las 14.35 horas y enlace con los vuelos con destino España.

  • A Barcelona: Salida a las 16.00 y llegada a Barcelona a las 17.55 horas.
  • A Madrid: Salida a las 16.50 y llegada a Barajas a las 19.20 horas.

Organización técnica: Viajes Magíster. GC-588

Imágenes: 
Fecha de Publicación: 
Sáb, 26/07/2008