POR TIERRAS
TEMPLARIAS

Por Agustí Rios

El pasado mes de diciembre de 2001, durante 4 días, un grupo de amigos descubrimos los secretos de unas tierras donde los acontecimientos históricos y sus protagonistas han dejado huellas profundas en cada lugar.

De nuevo este año, un grupo de amigos nos hemos vuelto a encontrar para viajar. Una ocasión de conocer lugares cercanos o lejanos, conocidos o no, pero siempre vistos desde una nueva perspectiva y en una compañía excepcional. Compartiendo curiosidad, respeto y muchas ganas de pasarlo bien hemos recorrido las tierras templarias de Levante. Empezando en Peñíscola, morada del Papa Luna e inmejorable lugar donde iniciar la serie de cuestiones enigmáticas que se nos plantearían en este viaje. ¿Por qué escogió vivir aislado y abandonado por todos el que fue en su momento el hombre más poderoso de la Cristiandad?. Viviendo en un palacio-castillo en el que toda conversación podía ser oída desde su alcoba. Escribiendo un sin fin de volúmenes que quizás nadie leería. Quizás la explicación está en la belleza del paisaje desde sus almenas o quizás el estar en línea recta con Roma y con Jerusalén. ¿Qué misterios tiene el castillo incluso hoy? Pero se ocultan bajo la niebla que surge de súbito y nos oculta toda visión mientras partimos hacia Morella.

Si la visión del castillo de Peñíscola es impresionante, más lo es el de Morella. Mientras la carretera gira alrededor de la villa podemos distinguir sus murallas y almenas desde cada ángulo. Iluminado de noche, semicubierto de nubes, confundido con la roca, como naciendo de ella. Tanto la villa de retorcidas callejuelas como el castillo que la corona son aún hoy un pedazo de tiempo casi intocado. Marcada por batallas e invasiones, deseada por reyes y abates, su planta es la misma de su fundación, con su judería, sus iglesias, sus leyendas y sus preguntas sin respuesta ¿Por qué dos puertas igualmente hermosas y trabajadas para su catedral? ¿Por qué sus iglesias penetran en la montaña que sostiene el castillo? ¿Por qué el castillo respeto las rocas en las que se sustenta incluso fuera de la lógica arquitectónica? Incluso hoy entre las tiendas de la calle Mayor se respira el aire misterioso de un lugar que fue puerta de las tierras del interior, donde los caballeros del Temple dieron nombre a toda una región.


Los participantes al programa frente a la Basílica de Santa María la Mayor en Morella

Y camino de Alcañíz, encontramos la Balma. El santuario de la virgen que escoge quien puede entrar a verla y quien no. Un recoleto lugar empotrado bajo la piedra de unas montañas que recuerdan a un Montserrat chiquito. Donde no es preciso esforzarse en sentir la energía telúrica porque todo es piedra natural a la vista: estamos en la cueva donde se encontró la imagen con un pequeño espacio para el culto y unos pocos bancos para reposar. Un lugar en el que posiblemente antes que a la Virgen se rindió culto a otras diosas porque es la encarnación misma de las energías de la tierra. Un lugar profundo donde no hay lugar para la superficialidad ni los rituales vanos.

Y de nuevo en ruta hacia Valderobres, Alcañiz y Calaceite. Nuevos palacios, iglesias, calles empinadas donde el tiempo se ha detenido y siempre planeando sobre nosotros, los templarios sus enigmas y misterios. Cada lugar da pie a una nueva charla, una nueva interpretación, más datos se acumulan sobre aquellos caballeros que marcaron un hito y nos permiten desde la distancia reflexionar sobre su búsqueda de unas respuestas que aún están vigentes hoy día.

El descubrimiento de unos lugares maravillosos, unas extraordinarias charlas de Ángel García sobre el misterio de los Templarios y el calor de la amistad de un grupo de personas, convirtieron nuestro viaje por las tierras de los Templarios en una experiencia que guardaré junto a mis mas preciados recuerdos.

Agusti Rios

Si deseas ver todo el itinerario que se realizó durante este viaje, así como las especiales características que tuvo, haz click aquí.

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